lunes, 9 de agosto de 2010

Bases y ritmos



Las bases de algo pueden ser increíble, uno tiende a fascinarse con lo complejo de algo ya avanzado o terminado, como lo puede ser un gran dibujo, pintura, texto, edificio, demás, pero las bases, las bases son lo que me atrapan hoy en día.


La base de una persona, fuera de los ingredientes tales como la carne, piel, pelos y demás que nos componen, son las mismas, y es el ritmo.

La vida marcha a ritmos, a pulsos, y bailar a su ritmo, o en desacuerdo a ellos, es más que importante, es de hecho, vital, mis amigos.


Cuando uno nace, empiezan los pulsos, de corazón. Cada latido es una ola de energía que nos permite un nuevo tiempo de sentir, movernos, una ola de calor, un instante para hacer hasta que tengamos la nueva oleada que nos permita una base. Casi como estar en un trapecio, cada latido es cuando agarramos uno, y el tiempo en el medio, es el tiempo en el aire hasta llegar al otro, o quizá algunos lo vivan al revés, al fin y al cabo, en algo tan personal como el corazón, tendré que aclarar que expongo mi vivencia.

Y el corazón no es el único que nos da ritmo, si no que la respiración también. El aire entra, se nos hincha el cuerpo, y después se va, como el mar viene y va, y esos ritmos sólo cesarán con nuestra muerte.

Hasta entonces, tendremos esas bases de ritmos, a las que ajustarnos, y ajustarlos, y no hay ciencia en eso, no tenemos control, porque queremos mantenernos vivos para sentir una nueva corazonada, o un airecito más, y cuando todo es difícil, o cuando quiero estar vivo, chequeo que el corazón esté ahí con una mano, y respiro profundo.

=)

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