Pasé mi tiempo y mis males y me dí cuenta que la herida vino mucho antes de que ella se fuera y el invierno llegue al corazón.
Pero el invierno llega igual, el invierno sucede. No me lo causó ella.
Ella no es la primavera, pero me dió días de sol hermoso y calor, aromas de pasto nuevo que da tanto aire que hasta da sueño, un ligero entresoñar que te lleva a flotar con calma y cada tanto un rayito de luz entre las hojas evita que te vayas muy lejos de ese momento hermoso, como el hilo de un barrilete que le mantiene en el lugar, pero permite volar.
Por eso y ciertos entendimientos de un dolor previo, no me duele que se haya ido y hasta lo entiendo, entiendo las despedidas y las peleas y los enojos, les entiendo tanto que dan sentido a todo lo que tuvo que terminar.
La persona que soy ya no es la que la extraña y la persona que ella es, está lejísimos de ser quien me amó, pues antes ella no me sabía mas ahora no me elije sabiéndome y elije tantas otras cosas.
Y eso está bien, yo lo entiendo.
En mí viven los recuerdos y un poquito de quien era. A él sí le duele el frío y como vive en mí, siendo parte de mi aprendizaje, como un siamés resfriado, también me llega el estornudo.
Y no llora por recordar las peleas, las despedidas y los enojos, en los recuerdos se revive lo lindo y a él, a veces es esto lo que le duele.
Le duelen en el pecho las sonrisas que antes dolían en la cara y da escalofríos el recuerdo de un abrazo tan cálido, de sus brazos de sus piernas y de sus labios.
Le cierra la garganta cada vez cierta en que soltó un "Te amo" y hubiese frío o calor entre ambos, mis "Te amo" eran ciertos. Le llenan de sal unas lágrimas que antes eran dulces y no escapaban tanto de los ojos, porque cuando llorás riendo la receta cambia.
Le da esa sensación que te hace inspirar entrecortado mientras caminás, planeando distender y quizá entender en el paseo nocturno que sabe que dará para tener un momento íntimo, intimidad que antes compartía y traía compensión, era el tesoro al final del día para sentarse con tu confidente, le duele su olor que estaba antes y allí le aliviaba.
Es cada cierta cantidad de lunas, como si del lobezno al despertar se tratara, pero no es feroz ni hambriento, sino una persona con el rudo trabajo de limpiar lo que fué y se rompió, emociones muy fuertes para entenderse y largo tiempo después, deben seguir saliendo en cuotas y caminatas, en otra forma de intimidad no compartida, en un barriecito que conoció la historia de amor más fuerte que haya tenido en mi vida.
Quizá pase por esa puerta la cual podía abrir y en cada giro de llave me tomaba un momento para dejar el frío afuera y decirme que estaba entrando a nuestro cielo.
Y este muchacho necesita entidad, debo dejarle suceder hasta que lo que extraña casi que lo materializa, me pregunto en qué calle de las que me lleve a caminar me lo encontraré, para abrazarle ya que vive en mí y soy el único que le entiende.
Ojalá que cada abrazo le llene del amor que sé que está presente hoy y se contagie de este calor, más cada vez. Porque lo bueno que ya no está, a veces me fractura y a veces un abrazo une pedazos rotos.
lunes, 6 de enero de 2020
miércoles, 20 de noviembre de 2019
Sobre la fuerza que me dió cuidar
Me han lastimado muchas situaciones de mi vida, mi vida y mis situaciones.
Me han lastimado tanto, que ví mis heridas formar costras, a mis dedos formar callos y mis huesos endurecerse para partir la madera que antes magullaba mis tejidos.
Trataron alguna vez de acariciar a alguien teniendo un callo? Uno siente nada y la persona podría hasta terminar raspada, una situación donde nadie gana porque la dureza encuentra a la suavidad e intenta convencerla de que es menos, de que la dureza es lo que sirve y domina, de que sobrevivirá a las hostilidades y aquello que es suave, se hará duro o no se hará. Y me hice duro.
Perdí la suavidad y me hice duro, costumbre que persistió con una suerte de promesa de que ser así iba a traer lo que vendría, que haría algo por mí si me superaba, si dejaba todo lo suave de lado, si demostraba ser estable y erecto como un árbol, pero lo que no te dicen es lo fácil que se quema la madera vieja.
Condenaba al resto por blandos, buscaba acomodarme ideas para decir y darme el rol de señalar si algo era "digno" o no y por años veía a la gente en sus labores mirándoles como si no estuviesen listos para una pelea que estaba por llegar y de la que solo saldrían adelante aquellos acorazados y peligrosos.
Ese es el reflejo del cuerpo, formar una "cascarita" que cubre lo que nos duele e imagino que por un tema de imitar o de aprender, hice lo mismo.
Hice lo mismo hasta que me dí cuenta de que hay golpes que no se sienten en el cuerpo. Bah, miento, se sienten, se sienten un montón en el pecho.
Me llamaron a la madrugada y yo estaba en lo de un hermano que la vida fué tan buena de darme y me dijeron que una amiga ya no estaba más, murió con la cantidad de años que yo había cumplido cuatro años antes.
Deseé con mi corazón que eso fuese una trompada física, que me despierte en el piso herido y empiece inmediatamente el proceso de curación, que quede una coraza y listo pero no, el corazón en cierta forma esquiva ese primer golpe y sentí un vértigo, quería que me lata pero no estaba, fué un hiato, un cerito, un silencio que me daba ganas de sentir un dolor físico que no vendría.
Ese momento es el primero que recuerdo con fuerza, pues tuve pérdidas pero a las que me pudieron atajar, nada como esto. Toda esa dureza para proteger una ausencia del órgano que sentí que sería el dañado, como un búnker vacío me sentía tan duro y pesado como toneladas de metal que ni siquiera pueden ponerse entre el daño y lo vulnerable.
Hace un año me compré un cepillo de ducha, es duro pero sus capilares se doblan, raspan un poquito pero nada mas y lo uso al menos una vez por semana en todos mis callos y durezas, porque me hubiera encantado interrumpir cualquier momento con un toque en la nariz y haber podido registrar cómo se sentía, mas específicamente vivirlo y recordar esa sensación.
Empecé a cuidar, a cuidar de mí y mi capacidad de sentir. Al ver que esto existía, supe que existía en otras personas y hoy no quiero descalificar gente, estoy intentando sentir más y tratar de regar eso en el resto, porque la dureza es una ilusión, pareciera que te protege pero solo te quita, te quita sensaciones que, si aprendés a que te atraviesen en lugar de lucharlas, juegan un papel importante en entender.
Hoy recuerdo el momento y las personas y el corazón está, está incendiado, con toda, pero no estoy hecho de dura madera y no me va a prender fuego, me mantiene caliente y me da crédito de que estas personas preciosas no solo existieron, sino que me conformaron, que me duele mucho que no estén, pero incendia con amor mi alma el que hayan pasado por aquí, lamento las corazas que tuve y no permitieron que me lleguen más profundo aún, pero al mismo tiempo agradezco tanto, tanto al universo el no poderme resistir a ciertas cosas, agradezco tanto ser vulnerable y que me venza, que me recuerde que puedo ser suave y flexible, no quebrarme y al mismo tiempo sentir y si no me deja algo bueno, siempre puedo quitarme lo malo y volver a ser, sin necesidad de dejar afuera tantas sensaciones.
Hoy trato de tener una piel receptiva y abrazo un momentito más a la gente, porque hay algo en el centro de cada quien, que tiene lo mismo que el centro mío, hay un punto donde amo y aprendí a amar mucho antes que a enojarme, estoy tratando de aprender que el amor es lo real y que el odio y el enojo son reacciones que están ahí solo como aserrín para rellenar algo donde no entendemos y especialmente, no amamos.
Todo lo que me quebró, me enseñó que puedo enmendarme y generar para el resto una chance única: La de amar y no lastimar.
Amen, sin tilde <3 p="">3>
Me han lastimado tanto, que ví mis heridas formar costras, a mis dedos formar callos y mis huesos endurecerse para partir la madera que antes magullaba mis tejidos.
Trataron alguna vez de acariciar a alguien teniendo un callo? Uno siente nada y la persona podría hasta terminar raspada, una situación donde nadie gana porque la dureza encuentra a la suavidad e intenta convencerla de que es menos, de que la dureza es lo que sirve y domina, de que sobrevivirá a las hostilidades y aquello que es suave, se hará duro o no se hará. Y me hice duro.
Perdí la suavidad y me hice duro, costumbre que persistió con una suerte de promesa de que ser así iba a traer lo que vendría, que haría algo por mí si me superaba, si dejaba todo lo suave de lado, si demostraba ser estable y erecto como un árbol, pero lo que no te dicen es lo fácil que se quema la madera vieja.
Condenaba al resto por blandos, buscaba acomodarme ideas para decir y darme el rol de señalar si algo era "digno" o no y por años veía a la gente en sus labores mirándoles como si no estuviesen listos para una pelea que estaba por llegar y de la que solo saldrían adelante aquellos acorazados y peligrosos.
Ese es el reflejo del cuerpo, formar una "cascarita" que cubre lo que nos duele e imagino que por un tema de imitar o de aprender, hice lo mismo.
Hice lo mismo hasta que me dí cuenta de que hay golpes que no se sienten en el cuerpo. Bah, miento, se sienten, se sienten un montón en el pecho.
Me llamaron a la madrugada y yo estaba en lo de un hermano que la vida fué tan buena de darme y me dijeron que una amiga ya no estaba más, murió con la cantidad de años que yo había cumplido cuatro años antes.
Deseé con mi corazón que eso fuese una trompada física, que me despierte en el piso herido y empiece inmediatamente el proceso de curación, que quede una coraza y listo pero no, el corazón en cierta forma esquiva ese primer golpe y sentí un vértigo, quería que me lata pero no estaba, fué un hiato, un cerito, un silencio que me daba ganas de sentir un dolor físico que no vendría.
Ese momento es el primero que recuerdo con fuerza, pues tuve pérdidas pero a las que me pudieron atajar, nada como esto. Toda esa dureza para proteger una ausencia del órgano que sentí que sería el dañado, como un búnker vacío me sentía tan duro y pesado como toneladas de metal que ni siquiera pueden ponerse entre el daño y lo vulnerable.
Hace un año me compré un cepillo de ducha, es duro pero sus capilares se doblan, raspan un poquito pero nada mas y lo uso al menos una vez por semana en todos mis callos y durezas, porque me hubiera encantado interrumpir cualquier momento con un toque en la nariz y haber podido registrar cómo se sentía, mas específicamente vivirlo y recordar esa sensación.
Empecé a cuidar, a cuidar de mí y mi capacidad de sentir. Al ver que esto existía, supe que existía en otras personas y hoy no quiero descalificar gente, estoy intentando sentir más y tratar de regar eso en el resto, porque la dureza es una ilusión, pareciera que te protege pero solo te quita, te quita sensaciones que, si aprendés a que te atraviesen en lugar de lucharlas, juegan un papel importante en entender.
Hoy recuerdo el momento y las personas y el corazón está, está incendiado, con toda, pero no estoy hecho de dura madera y no me va a prender fuego, me mantiene caliente y me da crédito de que estas personas preciosas no solo existieron, sino que me conformaron, que me duele mucho que no estén, pero incendia con amor mi alma el que hayan pasado por aquí, lamento las corazas que tuve y no permitieron que me lleguen más profundo aún, pero al mismo tiempo agradezco tanto, tanto al universo el no poderme resistir a ciertas cosas, agradezco tanto ser vulnerable y que me venza, que me recuerde que puedo ser suave y flexible, no quebrarme y al mismo tiempo sentir y si no me deja algo bueno, siempre puedo quitarme lo malo y volver a ser, sin necesidad de dejar afuera tantas sensaciones.
Hoy trato de tener una piel receptiva y abrazo un momentito más a la gente, porque hay algo en el centro de cada quien, que tiene lo mismo que el centro mío, hay un punto donde amo y aprendí a amar mucho antes que a enojarme, estoy tratando de aprender que el amor es lo real y que el odio y el enojo son reacciones que están ahí solo como aserrín para rellenar algo donde no entendemos y especialmente, no amamos.
Todo lo que me quebró, me enseñó que puedo enmendarme y generar para el resto una chance única: La de amar y no lastimar.
Amen, sin tilde <3 p="">3>
domingo, 21 de julio de 2019
Lo que arrastra la lluvia
El último recuerdo enteramente presente de lluvia viene a mí en el verano, estábamos en la montaña con un amigo, empapados y caminando a lo que esperábamos, nos diera refugio.
Desde ese entonces tuve la hermosa serendipía y fruto de trabajo de perder malos hábitos, estoy menos inhibido, me permito que me guste lo que pienso y estoy dejando de dejar de hacer cosas "tontas"
Desde esa vez, es como si el agua se hubiera llevado algo de lo que me quedaba.
Esta semana ha sido muy buena y confío en lo lindo que traerá, pero más aún debo confiar en los ojos con los que lo veo, que deciden no ver tanta dificultad en el mundo, mas bien apuntan a intentar el mundo y a ver eso bueno, el cariño y el amor, que siempre están.
jueves, 28 de marzo de 2019
Sobre locas, cuerdas, cuerdos y recuerdos
Mi vida fué tanto mejor desde que vino
surgía en canciones, en aire y aromas
me daban ganas de llevarle al pasado
y compartir desde chicos y hacer desde entonces tanto mas rica mi vida.
Y desde pequeños dedicarnos canciones
y grabarlas de la radio cuando usábamos casettes
hacerle un rejunte de temas y dibujos y colores
y desde hace tiempo ya conocer nuestras familias
Pelearnos o ser compinches en el colegio
y acordarnos por fotos de los tiempos de la escuela
saber que aprendimos de amor lo mismo
siendo extraños, amigos y luego pareja
Fué mucho después de ese tiempo cuando vino
y en cada beso abrió una primavera
se aseguró de que se me devuelva amor con creces
por cada vez que mi corazón se partiera
Vino ajena y se quedó conmigo
compartimos almuerzo, cena y merienda
fuimos mejores amigos tras querernos
y fuimos amantes, entre risas y cervezas
Mi vida fué tanto mejor desde que vino
voló los pájaros en mi cabeza
me enseñó a curar dolores pasados
me quedé con ella y ella conmigo
Mi cariño es tan distinto desde que me fuí
donde crecían flores, también había maleza
como un amor, como una prensa
a veces abraza, a veces aprieta
Dañaba mi hambre, también mi sueño
como mastica la boca, como se infecta la muela
como se fueron las risas, quedó la cerveza
donde hubo calor, quedó solo una mueca
Si te amas, no te permitas martirio
menos de la persona que amor te profesa
ya no duele, ya no es mío
y como experiencias que en parte lastiman
es solo lo lindo que se recuerda
jueves, 21 de marzo de 2019
Sobre juegos, tiempos y espirales
Hay una cancioncita que profesa que la vida es un sueño. Esta canción dista de inventar algo nuevo ya que el budismo plantea algo similar.
Lo curioso es que en la vida nos volvemos a encontrar en situaciones similares, como si para entretenernos nuestro inconsciente nos fuera preparando caminitos, senderos que nos llevan a lugares o personas. Cuando soñamos entiendo que sucede algo parecido, nuestro cerebro genera realidad al mismo tiempo que la percibe.
En una parte de crecer viene lo nuevo, recuerdo mis primeros pasos fuera de la niñez, la llegada de algún viernes prometedor de verano que me encontraba sin tareas y una cena familiar acotada, donde mi mamá y yo pulseábamos entre el entretenimiento de una película o las noticias, ella sin entender como podía yo vivir en Hollywood ni yo entendiendo como hace para querer enterarse.
Rara vez un viernes era malo, entre más avanzaba el día, más volumen tenía. Ni bien llegaba a casa de la secundaria seguro estaba escuchando el tema de The Cure mas unos cuantos que tenía guardados, chateando y arreglando con quienes nos veríamos luego y sintiendo una aceleración hermosa de pasar unas 24 horas fuera de la lupa de mis padres.
Éstas cenas tenían dos elementos especiales que gritaban "viernes", la pizza y la coca.
En ese entonces la gloria de comer era irrepetible, en esta vida bebo un vaso de coca por mes con suerte (sin contar la que hago Fernet) mientras que en aquella pasaba cada porción con un trago helado de la caramelosa bebida. Era para mi suerte contar con un cuerpo joven a arruinar.
La alegría de haber comido ese manjar que se daba una vez a la semana me dejaba listo para ir a la casa del amigo que le tocase. Como si hubiera hecho la previa y me fuese al boliche, pero todo con gente con la que compartías.
La casa ajena con nosotros solos era el motivo para sobrevivir la semana, todo allí se permitía y no necesitábamos más que alguna película, quizá internet y nuestra compañía para ser felices, aún cuando dejaron de aceptarme jugar con muñecos y nos rotábamos un rato del Messenger para cada uno hablar con la chica que le gustaba (suponiendo que ella no salía o hiciese lo mismo con sus amigas).
Todo ese tiempo pensaba en lo increíblemente alegre que sería mi vida cuando viviese solo, podría hacer eso cuanto guste y sin pedir permiso. Y lo hice, pero con más cerveza que coca.
A unos diecisiete años de esto, no puedo parar de pensar como he buscado repetir las acciones, la situación en busca de esa aceleración que sentía en el pecho cuando caminaba las cuadras hasta lo de Agus o el bondi hasta lo de Juli y saber que estaba libre, que podía hacer la cuadra corriendo o caminando, que podía ir cantando, pensando en que me había sentado al lado de la que me gustaba en clase, que nos reiríamos de alguna película elegida en el videoclub y la citaríamos toda la semana.
A unos diecisiete años de esto, con toda posibilidad de repetirlo cuando guste, me doy cuenta de que no lo puedo tener.
No lo puedo tener si no restauro la pureza que tenían mi alma y corazón. No lo puedo tener si junto los ingredientes pero no sé cocinarlos, no hay magia solo por seguir instrucciones.
Creo que el buscar estas situaciones desde lo "físico" sin habilitar mis canales emocionales han hecho que crea que ese amor, ese sentir hermoso de libertad y la alegría de ver a quienes amo, se hayan vuelto una foto que ya no se mueve.
Y ha sido duro y mucho me ha costado, pues es un motorcito que te llevaba a diferentes lados, ahora quieto y oxidado.
Pero no hay muerte aún.
Algunos de esos campos se han hecho pueblos y la pureza de algunos árboles se ha reducido a leña, pero esto es un cambio, no es el fin.
Es un cambio que se anuncia necesario en el alma de quien cree que se ha vuelto una foto sepia y un alma vieja que no sale del invierno.
Es como si las estaciones crecieran en duración con nosotros, como si me recordaran de un secreto que aprendí hace mucho y olvidé hace menos, como si hubiera perdido mi fuego y de pronto entendido que lo había dejado en un lugar solo para volver a buscarlo y estar allí.
Ese calor que fué tan bueno que aún sintiéndolo muerto, lo busco estando yo seco y sepia, con la fe del converso que ha visto la luz tras haberla perdido, pues ahora solo la perdí nuevamente, pero no significa que la luz no esté, solo que debo buscarla.
Los años que nos dejan rígidos nos obligan a buscar el agua fresca del amor que supimos encontrar, nos gritan "Levántate a estar vivo, o quédate en la lona como un infeliz" con el entendimiento de que perdimos la costumbre de hacer magia, pero siempre es nuestra a recobrar.
Y se empieza a (re)entender que la nostalgia no es añorar algo que no puede ser más, sino un pedido desde nuestro amor de que hagamos magia una vez más, que el calor de lo bueno brota desde el pecho y se contagia en el mundo que creíamos gris.
Que cuando te acuerdas de manifestar ese deseo de bienestar, el corazón arranca.
Que pudo haber sido una larga semana, pero pronto será viernes.
<3 p="">3>
Lo curioso es que en la vida nos volvemos a encontrar en situaciones similares, como si para entretenernos nuestro inconsciente nos fuera preparando caminitos, senderos que nos llevan a lugares o personas. Cuando soñamos entiendo que sucede algo parecido, nuestro cerebro genera realidad al mismo tiempo que la percibe.
En una parte de crecer viene lo nuevo, recuerdo mis primeros pasos fuera de la niñez, la llegada de algún viernes prometedor de verano que me encontraba sin tareas y una cena familiar acotada, donde mi mamá y yo pulseábamos entre el entretenimiento de una película o las noticias, ella sin entender como podía yo vivir en Hollywood ni yo entendiendo como hace para querer enterarse.
Rara vez un viernes era malo, entre más avanzaba el día, más volumen tenía. Ni bien llegaba a casa de la secundaria seguro estaba escuchando el tema de The Cure mas unos cuantos que tenía guardados, chateando y arreglando con quienes nos veríamos luego y sintiendo una aceleración hermosa de pasar unas 24 horas fuera de la lupa de mis padres.
Éstas cenas tenían dos elementos especiales que gritaban "viernes", la pizza y la coca.
En ese entonces la gloria de comer era irrepetible, en esta vida bebo un vaso de coca por mes con suerte (sin contar la que hago Fernet) mientras que en aquella pasaba cada porción con un trago helado de la caramelosa bebida. Era para mi suerte contar con un cuerpo joven a arruinar.
La alegría de haber comido ese manjar que se daba una vez a la semana me dejaba listo para ir a la casa del amigo que le tocase. Como si hubiera hecho la previa y me fuese al boliche, pero todo con gente con la que compartías.
La casa ajena con nosotros solos era el motivo para sobrevivir la semana, todo allí se permitía y no necesitábamos más que alguna película, quizá internet y nuestra compañía para ser felices, aún cuando dejaron de aceptarme jugar con muñecos y nos rotábamos un rato del Messenger para cada uno hablar con la chica que le gustaba (suponiendo que ella no salía o hiciese lo mismo con sus amigas).
Todo ese tiempo pensaba en lo increíblemente alegre que sería mi vida cuando viviese solo, podría hacer eso cuanto guste y sin pedir permiso. Y lo hice, pero con más cerveza que coca.
A unos diecisiete años de esto, no puedo parar de pensar como he buscado repetir las acciones, la situación en busca de esa aceleración que sentía en el pecho cuando caminaba las cuadras hasta lo de Agus o el bondi hasta lo de Juli y saber que estaba libre, que podía hacer la cuadra corriendo o caminando, que podía ir cantando, pensando en que me había sentado al lado de la que me gustaba en clase, que nos reiríamos de alguna película elegida en el videoclub y la citaríamos toda la semana.
A unos diecisiete años de esto, con toda posibilidad de repetirlo cuando guste, me doy cuenta de que no lo puedo tener.
No lo puedo tener si no restauro la pureza que tenían mi alma y corazón. No lo puedo tener si junto los ingredientes pero no sé cocinarlos, no hay magia solo por seguir instrucciones.
Creo que el buscar estas situaciones desde lo "físico" sin habilitar mis canales emocionales han hecho que crea que ese amor, ese sentir hermoso de libertad y la alegría de ver a quienes amo, se hayan vuelto una foto que ya no se mueve.
Y ha sido duro y mucho me ha costado, pues es un motorcito que te llevaba a diferentes lados, ahora quieto y oxidado.
Pero no hay muerte aún.
Algunos de esos campos se han hecho pueblos y la pureza de algunos árboles se ha reducido a leña, pero esto es un cambio, no es el fin.
Es un cambio que se anuncia necesario en el alma de quien cree que se ha vuelto una foto sepia y un alma vieja que no sale del invierno.
Es como si las estaciones crecieran en duración con nosotros, como si me recordaran de un secreto que aprendí hace mucho y olvidé hace menos, como si hubiera perdido mi fuego y de pronto entendido que lo había dejado en un lugar solo para volver a buscarlo y estar allí.
Ese calor que fué tan bueno que aún sintiéndolo muerto, lo busco estando yo seco y sepia, con la fe del converso que ha visto la luz tras haberla perdido, pues ahora solo la perdí nuevamente, pero no significa que la luz no esté, solo que debo buscarla.
Los años que nos dejan rígidos nos obligan a buscar el agua fresca del amor que supimos encontrar, nos gritan "Levántate a estar vivo, o quédate en la lona como un infeliz" con el entendimiento de que perdimos la costumbre de hacer magia, pero siempre es nuestra a recobrar.
Y se empieza a (re)entender que la nostalgia no es añorar algo que no puede ser más, sino un pedido desde nuestro amor de que hagamos magia una vez más, que el calor de lo bueno brota desde el pecho y se contagia en el mundo que creíamos gris.
Que cuando te acuerdas de manifestar ese deseo de bienestar, el corazón arranca.
Que pudo haber sido una larga semana, pero pronto será viernes.
<3 p="">3>
lunes, 24 de diciembre de 2018
Sobre pesadillas
No sé si serán las películas o solo la imaginación, pero cuando me imagino superando adversidades, siempre es de una manera extrema, que sugiere un sacrificio enorme y finalmente, tras un esfuerzo claramente visible y enmarcable en tiempo y espacio, la recompensa vendría.
Parte de crecer quizá venga a darnos pistas al respecto y hacernos saber que hay dificultades que se sobrepasan de esa manera, pero aquello que nos detiene en vida se supera mediante paciencia, disciplina y constancia durante largos períodos.
Superar aquello que nos retrasa es un trabajo, un trabajo constante que requiere energía pero por sobre todo perspectiva y tiempo.
Llegué al 2018 de frente a muchos demonios míos y no se basaba en que tenía que hacer un esfuerzo muy grande o superar una única dolencia. Había llegado sin ganas. Sin ganas de despertar o de hacer, de distraerme y no de divertirme, de esperar a que pase y no de cambiar.
La falta de ganas, la depresión, es un asesino silencioso. Empieza a llevarse aquello que alimenta de vida a la vida, las ganas de generar momentos pequeños y hermosos, se lleva la luz y el calor. La esperanza se vuelve un vidrio empañado que nunca se templa y uno siempre despierta de la peor sesión de sueño y el estado de mayor cansancio.
No hago porque no tengo ganas y no tengo ganas porque no hago. Este ciclo se repetía.
Buscar ayuda fué vital, porque con enfoque, vienen cosas nuevas. En este caso no fué algo nuevo, sino recordar lo que ya es legítimo. El amor, el trabajo, la salud, la templanza, solo cultivando y haciendo visible lo bueno que ya está, el ciclo se rompe y se vuelve una espiral donde hacemos un pequeño cambio, para no quedar de nuevo donde empezamos.
Esas pequeñas diferencias en lo que hacemos y percibimos puede significar la vida.
Hoy siento que no tomo decisiones desesperadas solo por no estar solo, confío en lo que genero y en lo que atrae.
Solía soñar que aún debo materias de la secundaria y esto me genera un stress de otro planeta. Despierto en sensación de deuda, de falta de trabajo, de pensar que ya llegué muy tarde a la posibilidad de cerrar esa deuda y debo esperar otro año más.
La materia que debo suele ser matemática (la cual promocioné después en el CBC, pero no fué suficiente para mi subconsciente) y suele darse que no tengo idea ni qué tema se trata.
Esta vez fué diferente, en el sueño caminaba por la escuela y quien se acercaba era la profesora de inglés, algo molesta porque no iba a sus clases, pero yo no las necesito, pues soy bilingüe.
Esta parábola me significó mucho, pues soñaba con una materia que me vulneraba, de la cual ya había perdido la chance de rendir este año y debía adeudarla durante otro, todo.
Esta vez, no necesitaba rendir la materia. Ya sé que el conocimiento está y gozo de él. La profesora solo pudo decirme que estaba molesta, pero sin ningún rencor. Ah, y dijo que tenía un secreto para decirme, pero lo haría cuando vaya a rendir.
Quizá para mis 40.
Parte de crecer quizá venga a darnos pistas al respecto y hacernos saber que hay dificultades que se sobrepasan de esa manera, pero aquello que nos detiene en vida se supera mediante paciencia, disciplina y constancia durante largos períodos.
Superar aquello que nos retrasa es un trabajo, un trabajo constante que requiere energía pero por sobre todo perspectiva y tiempo.
Llegué al 2018 de frente a muchos demonios míos y no se basaba en que tenía que hacer un esfuerzo muy grande o superar una única dolencia. Había llegado sin ganas. Sin ganas de despertar o de hacer, de distraerme y no de divertirme, de esperar a que pase y no de cambiar.
La falta de ganas, la depresión, es un asesino silencioso. Empieza a llevarse aquello que alimenta de vida a la vida, las ganas de generar momentos pequeños y hermosos, se lleva la luz y el calor. La esperanza se vuelve un vidrio empañado que nunca se templa y uno siempre despierta de la peor sesión de sueño y el estado de mayor cansancio.
No hago porque no tengo ganas y no tengo ganas porque no hago. Este ciclo se repetía.
Buscar ayuda fué vital, porque con enfoque, vienen cosas nuevas. En este caso no fué algo nuevo, sino recordar lo que ya es legítimo. El amor, el trabajo, la salud, la templanza, solo cultivando y haciendo visible lo bueno que ya está, el ciclo se rompe y se vuelve una espiral donde hacemos un pequeño cambio, para no quedar de nuevo donde empezamos.
Esas pequeñas diferencias en lo que hacemos y percibimos puede significar la vida.
Hoy siento que no tomo decisiones desesperadas solo por no estar solo, confío en lo que genero y en lo que atrae.
Solía soñar que aún debo materias de la secundaria y esto me genera un stress de otro planeta. Despierto en sensación de deuda, de falta de trabajo, de pensar que ya llegué muy tarde a la posibilidad de cerrar esa deuda y debo esperar otro año más.
La materia que debo suele ser matemática (la cual promocioné después en el CBC, pero no fué suficiente para mi subconsciente) y suele darse que no tengo idea ni qué tema se trata.
Esta vez fué diferente, en el sueño caminaba por la escuela y quien se acercaba era la profesora de inglés, algo molesta porque no iba a sus clases, pero yo no las necesito, pues soy bilingüe.
Esta parábola me significó mucho, pues soñaba con una materia que me vulneraba, de la cual ya había perdido la chance de rendir este año y debía adeudarla durante otro, todo.
Esta vez, no necesitaba rendir la materia. Ya sé que el conocimiento está y gozo de él. La profesora solo pudo decirme que estaba molesta, pero sin ningún rencor. Ah, y dijo que tenía un secreto para decirme, pero lo haría cuando vaya a rendir.
Quizá para mis 40.
martes, 27 de febrero de 2018
Extracto del 4to cuaderno azul: La tormenta
La tormenta:
Con la vista baja veo un remolino
Que da ritmo y baile a la hoja de un árbol ya seco
Hay sucesos que tan fuerte se anuncian
Como amanecer que da luz a un día entero
Mas rara vez puede uno contar las nubes
Que un viento trae, siendo fijo o pasajero
Estos enviados de cambio traen agua
Y el agua siempre trae sentimientos
Es tan presente el ruido y el olor a lluvia
Que el latir del pecho deja mudo lo que pienso
Es el punto cardinal y el hogar del cobarde
El lugar donde jamás llega algo nuevo
Si rayo y trueno de un cariño me dejan ciego y sordo naufragando
La pista a mis sentidos será la balsa de mis besos
Que el norte sea sur, por mí vale lo mismo, a la tormenta me entrego
Bien sé que un clima calmo y tibio jamás formó a un capitán experto
Ahora, roto, seco y sin barco, balsa o besos
Camino agradecido y atravieso empapado el frío del invierno
Inevitable, como el calor del verano
Esperanzado, como el día nuevo.
Con la vista baja veo un remolino
Que da ritmo y baile a la hoja de un árbol ya seco
Hay sucesos que tan fuerte se anuncian
Como amanecer que da luz a un día entero
Mas rara vez puede uno contar las nubes
Que un viento trae, siendo fijo o pasajero
Estos enviados de cambio traen agua
Y el agua siempre trae sentimientos
Es tan presente el ruido y el olor a lluvia
Que el latir del pecho deja mudo lo que pienso
Es el punto cardinal y el hogar del cobarde
El lugar donde jamás llega algo nuevo
Si rayo y trueno de un cariño me dejan ciego y sordo naufragando
La pista a mis sentidos será la balsa de mis besos
Que el norte sea sur, por mí vale lo mismo, a la tormenta me entrego
Bien sé que un clima calmo y tibio jamás formó a un capitán experto
Ahora, roto, seco y sin barco, balsa o besos
Camino agradecido y atravieso empapado el frío del invierno
Inevitable, como el calor del verano
Esperanzado, como el día nuevo.
martes, 23 de enero de 2018
Sobre retornos a la fuente
Si la falta de algo ha protagonizado la aridez de estos días, es la del arte.
El bloqueo del mismo consta del desangrado de la vida, lo preciado y más aún, de aquello a lo que vinimos a vivir.
Y que vuelve los pasos solo pasos y los colores solo señales a seguir, carteles en productos y los saludos solo protocolos que se repiten para avisar a otro que sabemos que ahí está y que preferimos que no nos hable.
Le pediré perdón a mi arte cada vez que lo encuentre pues significará que no le busqué a bien en días pasados.
No daré explicaciones ya que todo buen ente apuesta al bien que puedas hacer por sobre el secado que hayas dejado en tus pasos hasta la fuente.
Las explicaciones son para uno, si las quiere, si se quiere convencer.
Siento que he faltado a mi propósito que va a mas que sentirme bien, como si viviera del lado de una resistencia a la cual no he dado mi deber.
No peleamos contra países ni políticos o gente.
No peleamos, resistimos, nos manifestamos y eso mantiene, mantenemos vivo y viva lo que hace a la vida y da motivo.
Tomamos aquello que brilla y le damos más luz, sin necesitar mirar si el resto obra para bien de lo que "debiera" si a esta vida solo le debemos una muerte.
De aquello que el pasto y la tierra le susurra a los pies descalzos que saben sentir, el amor que profesa el calor de un sol que recuerda el cariño con una brisa, que sucede del romance que tienen nuestros dioses que nos suceden a cada hora y no un día en una casa hecha por el humano.
El milagro está en cada momento olvidado y dejado pasar por aquejes de tiempo y cobres sin valor que gritan y cada latigazo que da la idea de que el dinero trae salvación, despierta a un ser sufrido más que sumará su voz al coro inevitable en manifestarse para con la vida.
Deseo un despertar para quienes pueda tocar, abrazar con el alma y que valga más el calor del pecho que el frío de un lujo material, amaré cada momento genuino y amores, me recuerden que no solo estoy acompañado, sino que no podré dormirme en períodos demasiado largos de tiempo.
Porque la lucha es con uno, por manifestar lo que es verdadero, que se gane esa lucha y si se pierden batallas, que no dure por demás tu cara en la lona.
Para todes la luz,
Para todes todo.
El bloqueo del mismo consta del desangrado de la vida, lo preciado y más aún, de aquello a lo que vinimos a vivir.
Y que vuelve los pasos solo pasos y los colores solo señales a seguir, carteles en productos y los saludos solo protocolos que se repiten para avisar a otro que sabemos que ahí está y que preferimos que no nos hable.
Le pediré perdón a mi arte cada vez que lo encuentre pues significará que no le busqué a bien en días pasados.
No daré explicaciones ya que todo buen ente apuesta al bien que puedas hacer por sobre el secado que hayas dejado en tus pasos hasta la fuente.
Las explicaciones son para uno, si las quiere, si se quiere convencer.
Siento que he faltado a mi propósito que va a mas que sentirme bien, como si viviera del lado de una resistencia a la cual no he dado mi deber.
No peleamos contra países ni políticos o gente.
No peleamos, resistimos, nos manifestamos y eso mantiene, mantenemos vivo y viva lo que hace a la vida y da motivo.
Tomamos aquello que brilla y le damos más luz, sin necesitar mirar si el resto obra para bien de lo que "debiera" si a esta vida solo le debemos una muerte.
De aquello que el pasto y la tierra le susurra a los pies descalzos que saben sentir, el amor que profesa el calor de un sol que recuerda el cariño con una brisa, que sucede del romance que tienen nuestros dioses que nos suceden a cada hora y no un día en una casa hecha por el humano.
El milagro está en cada momento olvidado y dejado pasar por aquejes de tiempo y cobres sin valor que gritan y cada latigazo que da la idea de que el dinero trae salvación, despierta a un ser sufrido más que sumará su voz al coro inevitable en manifestarse para con la vida.
Deseo un despertar para quienes pueda tocar, abrazar con el alma y que valga más el calor del pecho que el frío de un lujo material, amaré cada momento genuino y amores, me recuerden que no solo estoy acompañado, sino que no podré dormirme en períodos demasiado largos de tiempo.
Porque la lucha es con uno, por manifestar lo que es verdadero, que se gane esa lucha y si se pierden batallas, que no dure por demás tu cara en la lona.
Para todes la luz,
Para todes todo.
martes, 31 de octubre de 2017
Sobre cariños medidos
No es el amor libertad?
La demanda de un cariño exclusivo, no es la represión del que se siente por otra gente?
No es la mezcla de las experiencias afectivas lo que construye tu percepción sobre el amor?
Vine teniendo muchas preguntas en mi cabeza ultimamente, sobre cuánto puede uno dar por amor, es que lo que se sacrifica no debiera venir demandado por la parte amada, sino entregado por la parte que ama?
Siento que las instituciones, los paquetes armados, ya me vienen diciendo como debo ser, como fracaso si no soy así y mucho peor: Hacia donde debe ir mi cariño.
Como si querer dar un abrazo legítimo estuviera mal, como si el cariño siempre estuviera mancillado con una lascividad y pecado que a nadie se le debe.
Hay dos lobos luchando en todo corazón
Uno apuesta a lo peor, es la envidia, ego y posesividad.
Otro apuesta a lo mejor, es la admiración, la fe y el amor.
Y ganará el que alimentes,
Y solo queda decidir, amor no es poseer.
La demanda de un cariño exclusivo, no es la represión del que se siente por otra gente?
No es la mezcla de las experiencias afectivas lo que construye tu percepción sobre el amor?
Vine teniendo muchas preguntas en mi cabeza ultimamente, sobre cuánto puede uno dar por amor, es que lo que se sacrifica no debiera venir demandado por la parte amada, sino entregado por la parte que ama?
Siento que las instituciones, los paquetes armados, ya me vienen diciendo como debo ser, como fracaso si no soy así y mucho peor: Hacia donde debe ir mi cariño.
Como si querer dar un abrazo legítimo estuviera mal, como si el cariño siempre estuviera mancillado con una lascividad y pecado que a nadie se le debe.
Hay dos lobos luchando en todo corazón
Uno apuesta a lo peor, es la envidia, ego y posesividad.
Otro apuesta a lo mejor, es la admiración, la fe y el amor.
Y ganará el que alimentes,
Y solo queda decidir, amor no es poseer.
lunes, 2 de mayo de 2016
Sobre cartas que no llegan
M:
No te preguntarás por qué esta carta no está dirigida a tu nombre, ya que no tenés motivo para pensar que te voy a escribir a vos una carta que no puede llevar tu nombre, asique te lo explico, cambié tu nombre por la letra "M" por motivos que hoy me guardaré para mí.
Estamos viviendo en un mundo loquísimo, M. Y quiero escribirte justamente por eso, porque quiero decir cosas, nada más. He sabido que es perjudicial contenerse algo visceral, desde un amor hasta una flatulencia, con lo que dejaré salir esto (amor, ojo) por el bien de los dos, o el mío aunque sea.
Como dice el trailer del verso anterior, se trata de amor. Pero esa palabra queda muy chica, M, uno quiere decir siempre que es amor, porque es como si lo que va a escribir o expresar viniera con un bonus de algo que le falta a muchos consumidores de aire y que solo porque lo incluya en la promo va a ser leído, pero esto trata de mil cosas mas y para colmo, cosas nuestras, bah, mías.
Antes que nada dejame explicarte por qué opté por el anonimato: Siendo que se trata de algo que ya te he expresado, no veo la necesidad de "mandarte al frente". Aunque eso es un motivo, no es el vital, verás, cada vez que he querido hacer una expresión así a alguien que sencillamente no se siente igual he quedado marcado como si de un apestado se tratara, alguien a quien la gente de golpe empieza a mirar con un tinte de "pobrecito" y si bien es algo que aflige, no estoy para que me metan en "Make a wish foundation" la verdad es que tengo bastante conmigo como para tener encima esa idea de que el resto me tiene que rehabilitar de alguna forma o cuidarme en particular, ya estoy expresando algo que me falta y a alguien a quien le faltan cosas que no puede tener, hay que incentivarle en lo que puede dar y no acentuar lo que le falta para sellar un documento implícito de discapacidad emocional.
Hoy estaba en un trabajo que es para el bien de mucha gente y no aboga a por intereses de compañías o empresas (al menos no tan directamente) y es el mejor que haya tenido a la hora de sentir que hago algo con las ocho horas que le entrego con ganas. En este ambiente te me cruzaste y eso fué difícil porque tenía que trabajar y mantener esa zona de sentimientos para poder escribir esto al llegar a casa, fué como aguantarse un estornudo horas para estornudarlo todo y de una.
Cuestión que recapacité mucho de lo que pasó durante años y caí en pensamientos que quería compartirte.
Pasé años pensando por qué no sucedimos (o mejor dicho, por qué sucedimos sólo un tiempito) y todo eso lo fuí asimilando, en parte entendiendo y otra parte aceptando. Ahora veo que no estamos juntos y eso está bien, pero no quería dejar pasar la oportunidad de pedirte que por favor seas feliz, es mi primer deseo para con vos, no que me recuerdes ni que te hayas quedado con algo lindo de mi recuerdo, me encargué personalmente de eso en lo que corresponde a tiempo "nuestro", pero se trata de la gente que dejamos que esté en nuestra vida, a veces lastiman a uno de rebote, me ha pasado con vos y no te culpo, pero hay veces que la gente no está lista para querer y en lugar de eso posee, amenaza y planifica y eso no es amor. Me tomo el atrevimiento de escribirte esto porque sé que no es lo que buscás vos, al menos no ahora y si estás en el momento de aprender una lección, tenés un pensamiento diario de mi persona a la tuya por que ese aprendizaje venga rápido, porque me ha pasado de estar mucho tiempo permitiendo que algo me lastime y es algo que no deseo para otros.
Eso era algo que necesitaba sacarme de encima, ahora voy a la parte donde digo algunas cosas que ya he dicho y otro par que son nuevas a mis textos.
Desde que mi tío murió escribí un solo texto y es uno a Él, desde ese momento la página en blanco (sea virtual o tangible) se ha vuelto un obstáculo por sobre un aliado que me permitía crear, qué bueno que sean estos pensamientos los que me devuelven al arte.
Digo que estos pensamientos son buenos justamente porque me hacen expresarme, vos sabés la cantidad de gente que piensa que tengo malas noticias cada vez que les digo que interactuamos, M?
Yo no sé por qué piensan que me fué algo pesado el hablar con vos, ojo, no soy tonto y puedo imaginarme muy bien que sólo han visto lo mal que me ha puesto el que estés así de lejos por elección propia pero bueno, son mis sentimientos a sentir y sólo les tocó ver la parte fea.
Por si pensás que sos malas noticias en mi vida, quisiera deshacer ese mito ya mismo. Desde que llegaste a mi vida nada más que mi crecimiento fué a lo que aportaste.
Me enseñaste que diciendo "si" a un pequeño algo nuevo puede cambiar tu vida, que la mente cambia en horas o hasta momentos y que el amor puede no ser a primera vista, hasta podés estar mirando algo o alguien de lo que no ves chance alguna de enamorarte y que de la noche a la mañana (literalmente) un "Hola" puede pasar a un "Desearía saber que vas a volver, como si ya viviéramos juntos y pudiera pasarme todo el día pensando en sorprenderte con la cena".
Me acuerdo mucho de nuestras primeras horas, M. Fué la película de Hugh Grant que nunca me pasó, solo que yo tengo más cara de gil, quizá por eso te fuíste, sería una justa causa.
Entendí sobre películas de amor desde ahí, entendí que no te quería dejar y que una habitación para estar con vos estaba en una prioridad altísima a una carrera, una imagen o mil cosas materiales que jamás me interesaron (en eso no me cambiaste). Ahora imagino mi futuro fuera de esta ciudad (con vos también lo imaginaba así) con espacio verde en el fondo de alguna casita donde pueda tener al menos tres perros, una cabrita y espacio para que se queden mis amistades todo el tiempo que quieran (y considerate invitada, claro)
Uno de los motivos para escribir esta carta es también que ya está muy denso el tema para discutirlo/expresarlo con vos o mis amigos, siempre me enamoré perdidamente de vos y es como todo lo que emito mis pensares cuando expreso los que son para vos, como un tonto enamorado que ya va a despertar del mismo recitado con violines que hace cada vez que le preguntaron si amó, es mas, te apuesto lo que quieras que piensan que un día voy a salir de ese enamoramiento y aceptar que el amor es algo más grande y que todos somos uno y que en realidad hay que quererse a uno y uno va a atraer todo lo que necesita (que no es lo que quiere) en fin, todas esas cosas que ya sabemos se las confían al tiempo para que me las enseñe y cambie el cartucho que habla de vos por algo que dice un hindú lleno de plata.
Sabés qué, M? Me alegro de que eso del último párrafo no haya pasado. Porque creo que se refieren a que el dolor va a pasar, que voy a entender que no estamos juntos. Pero decir que ese "enamoramiento" se me va a pasar? JA! Que se cuenten uno de gallegos, esas personas no vivieron lo que yo. Cómo les explico que la anteúltima vez que dormimos juntos, en ese momento donde apagamos todo y nos abrazamos para dormir (y solo dormir) el corazón se me disparó por estar al lado tuyo? Medito y regulo a mi cuerpo, lo disciplino, pero que estés así de cerca en esa situación me disparó, me disparó alegría, incertidumbre, mariposas y por sobre todo, el corazón. No había cronómetro que pueda medirlo ni pique corto que me ponga así, pero ahí estaba, como un tren en cámara rápida "TUCÚNTUCÚNTUCÚN" y no podía decir nada. Hasta me alegré de que no me preguntes qué pasaba, porque sino iba a tener que responderte: "No sé, me pasa cuando estás vos" y ser sincero, no sé qué me pasa, pero me pasa y a mí solo y quien me salte con cosas que no tienen nada que ver como la paz mundial o "todos somos uno" debe entender que no espero que entienda, porque nadie más hace eso en mí con años, experiencias y desamores en el medio.
Piensan que me voy a desenamorar pero eso no pasa y es porque aprendí que puedo amar, estar enamorado y recordar lo que fué de lo mejor de mi vida y no tenerlo y aún así estar vivito y amando a la vida. Entiendo que piensan que si salís de mi vida todo se va a rearmar y ojo! Fué vital para rearmarme y entender que no vamos a hacer esa vida juntos, pero no podés estar fuera de mi vida porque vos hiciste que suceda lo que más me gusta de ella en mi persona.
Aparte todo el mundo habla de como hace falta amor, de como hay que quererse y que hay que aprender. Bueno, tienen razón, pero también hay que entender qué es lo que lo hace a uno. Con todo lo que vino pasando aprendí a desapegarme y a no esperar que sucedan los futuros que tanto me gusta imaginar. Vos me has dado los momentos donde fuí más feliz, M, y parte de ello fué porque vos amabas mi imaginación y mi imaginación quiere imaginarte, se supone que cambie eso? Que cambie lo que más feliz me hizo?
Siento que podría dejar pasar de todo con lo que te quiero, he dejado pasar los años y aprendí dos cosas; Una sobre algo que no puedo cambiar y otra sobre algo que pude entender y volver a ser feliz:
Te amo y no podemos estar juntos.
Cuando entendí eso fué que salí de lo nocivo de no tenerte, M. La gente iba a decirme que tenía que terminarse ese sentir para que pueda estar contento y que iba a llegar cuando entendiera que no vamos a estar juntos. Yo por lo contrario, veía que no podíamos estar juntos y eso era caminar en un cuarto oscuro que sabés que está lleno de pozos y vivir perpetuamente en un paso en falso que se quedó sin piso.
Lo que tiene es que saber que vos y yo no vamos a estar juntos es información y el amarte, es emoción, dos animales de distintos continentes, un pez de mar y un cóndor de montaña que nunca se van a cruzar. Asique los traté en formas separadas. Tenía que sobreponerme al amarte y entender que no seríamos
Que no iba a estar con vos no fué fácil de asimilar al principio, pero en algo tenían razón y es que el tiempo me lo hizo entender. No necesité un montón, solo mirar a mi lado y listo, no estabas, tesis comprobada y definida. Pudo ser aceptado (otra no me quedaba)
El problema real es qué hacer con el amor que te tengo, M. Viste cuando te quieren convencer de que hay menos magia en este mundo? No lo encontrás como un acto de terrorismo, vandalismo, como un atentado? Yo sí, siento que me condicionan como a un animal que intentan adiestrar con un método Pavloviano de condicionamiento clásico donde el mundo decía que tengo que dejar de amarte o cada vez que te recuerde me dolería, verte con alguien, me dolería, tenerte en mi vida, me dolería.
Bueno, algo de razón tienen, no es que no me doliera al principio, de hecho, después del torno en el dentista es de lo peor. Lo que tiene es que el torno del dentista dura menos y ni bien para ese dolor, venías vos.
Ahí me acepté. No hay emoción más pura que el amor que te tengo y en este mundo que quiere hacerte gris para que no prediques con el ejemplo (O mejor dicho, para que sí prediques la falta de colores) no podía perderlo, no así, no convenciéndome de que no pasó, no buscándome un trauma seguro para algo que no puedo explicar como quise tapiarlo en una habitación a nunca acceder. No, el corazón que me explote de tratar de guardar tanta emoción, pero que se quede latiendo con la frialdad de los engranajes del reloj solo porque le doy comida a mi cuerpo? Prefiero que maten a mi cuerpo, pero no a mí.
Tengo que decirte que te amo, M. Pero ni en pedo pensaría en que nos juntemos como en las películas, prefiero que sea como en la vida real, que sea algo que crece y que permite que vivas y hagas de nuevo lo que no pudo pasar en vez de que todo mágicamente esté bien porque se acaban los minutos de una película.
Tengo que decirte que ya entiendo de todo y que sos la prueba de que soy un romántico, que no necesito que pasen las cosas como dicen que son los finales felices, que soy feliz amándote desde acá y aceptando, aceptando que no puedo dejar de amarte y que puedo verlo como una maldición o una evidencia de que la emoción más linda que haya sentido no muere, no muere aunque hayan atentado contra ella aún desde tu accionar, no muere aún con todo el alcohol en el que la quise ahogar y no muere ni aunque la gente piense que me hace mal.
Creo que el que hayas cruzado en mi vida me ha hecho quien soy ahora, capaz de sobreponerse a todo y sobrevivir, comprobaste que pasado todo el dolor, sigo queriendo lo mejor para todos y que mi momento mas egoísta es acordarme de vos para sentirme un poquito triste de que eso ya pasó, pero saber que puedo decirle al mundo que cosas increíbles pueden pasar, que lo he visto, como si de una montaña que se mueve se tratara, que hay maravillas que pasan tan profundo y son tan increíbles que te tildarán de negador, de sufrido y hasta loco, pero es solo porque vives en otra realidad.
Tomé por hecho que el amor prevalece y junto al hecho de que no se puede evitar al amor, vos lo probaste.
Asique bueno, M, ojalá te haya tocado leer esto, sería un gol. Dicen que para que las cosas pasen hay que expresarlas y acá estoy, expresándote hechos que me han pasado (Ahora que los entiendo y sé que son reales) y un deseo: Que ninguna tormenta te dure por demás.
Te ama:
P.
No te preguntarás por qué esta carta no está dirigida a tu nombre, ya que no tenés motivo para pensar que te voy a escribir a vos una carta que no puede llevar tu nombre, asique te lo explico, cambié tu nombre por la letra "M" por motivos que hoy me guardaré para mí.
Estamos viviendo en un mundo loquísimo, M. Y quiero escribirte justamente por eso, porque quiero decir cosas, nada más. He sabido que es perjudicial contenerse algo visceral, desde un amor hasta una flatulencia, con lo que dejaré salir esto (amor, ojo) por el bien de los dos, o el mío aunque sea.
Como dice el trailer del verso anterior, se trata de amor. Pero esa palabra queda muy chica, M, uno quiere decir siempre que es amor, porque es como si lo que va a escribir o expresar viniera con un bonus de algo que le falta a muchos consumidores de aire y que solo porque lo incluya en la promo va a ser leído, pero esto trata de mil cosas mas y para colmo, cosas nuestras, bah, mías.
Antes que nada dejame explicarte por qué opté por el anonimato: Siendo que se trata de algo que ya te he expresado, no veo la necesidad de "mandarte al frente". Aunque eso es un motivo, no es el vital, verás, cada vez que he querido hacer una expresión así a alguien que sencillamente no se siente igual he quedado marcado como si de un apestado se tratara, alguien a quien la gente de golpe empieza a mirar con un tinte de "pobrecito" y si bien es algo que aflige, no estoy para que me metan en "Make a wish foundation" la verdad es que tengo bastante conmigo como para tener encima esa idea de que el resto me tiene que rehabilitar de alguna forma o cuidarme en particular, ya estoy expresando algo que me falta y a alguien a quien le faltan cosas que no puede tener, hay que incentivarle en lo que puede dar y no acentuar lo que le falta para sellar un documento implícito de discapacidad emocional.
Hoy estaba en un trabajo que es para el bien de mucha gente y no aboga a por intereses de compañías o empresas (al menos no tan directamente) y es el mejor que haya tenido a la hora de sentir que hago algo con las ocho horas que le entrego con ganas. En este ambiente te me cruzaste y eso fué difícil porque tenía que trabajar y mantener esa zona de sentimientos para poder escribir esto al llegar a casa, fué como aguantarse un estornudo horas para estornudarlo todo y de una.
Cuestión que recapacité mucho de lo que pasó durante años y caí en pensamientos que quería compartirte.
Pasé años pensando por qué no sucedimos (o mejor dicho, por qué sucedimos sólo un tiempito) y todo eso lo fuí asimilando, en parte entendiendo y otra parte aceptando. Ahora veo que no estamos juntos y eso está bien, pero no quería dejar pasar la oportunidad de pedirte que por favor seas feliz, es mi primer deseo para con vos, no que me recuerdes ni que te hayas quedado con algo lindo de mi recuerdo, me encargué personalmente de eso en lo que corresponde a tiempo "nuestro", pero se trata de la gente que dejamos que esté en nuestra vida, a veces lastiman a uno de rebote, me ha pasado con vos y no te culpo, pero hay veces que la gente no está lista para querer y en lugar de eso posee, amenaza y planifica y eso no es amor. Me tomo el atrevimiento de escribirte esto porque sé que no es lo que buscás vos, al menos no ahora y si estás en el momento de aprender una lección, tenés un pensamiento diario de mi persona a la tuya por que ese aprendizaje venga rápido, porque me ha pasado de estar mucho tiempo permitiendo que algo me lastime y es algo que no deseo para otros.
Eso era algo que necesitaba sacarme de encima, ahora voy a la parte donde digo algunas cosas que ya he dicho y otro par que son nuevas a mis textos.
Desde que mi tío murió escribí un solo texto y es uno a Él, desde ese momento la página en blanco (sea virtual o tangible) se ha vuelto un obstáculo por sobre un aliado que me permitía crear, qué bueno que sean estos pensamientos los que me devuelven al arte.
Digo que estos pensamientos son buenos justamente porque me hacen expresarme, vos sabés la cantidad de gente que piensa que tengo malas noticias cada vez que les digo que interactuamos, M?
Yo no sé por qué piensan que me fué algo pesado el hablar con vos, ojo, no soy tonto y puedo imaginarme muy bien que sólo han visto lo mal que me ha puesto el que estés así de lejos por elección propia pero bueno, son mis sentimientos a sentir y sólo les tocó ver la parte fea.
Por si pensás que sos malas noticias en mi vida, quisiera deshacer ese mito ya mismo. Desde que llegaste a mi vida nada más que mi crecimiento fué a lo que aportaste.
Me enseñaste que diciendo "si" a un pequeño algo nuevo puede cambiar tu vida, que la mente cambia en horas o hasta momentos y que el amor puede no ser a primera vista, hasta podés estar mirando algo o alguien de lo que no ves chance alguna de enamorarte y que de la noche a la mañana (literalmente) un "Hola" puede pasar a un "Desearía saber que vas a volver, como si ya viviéramos juntos y pudiera pasarme todo el día pensando en sorprenderte con la cena".
Me acuerdo mucho de nuestras primeras horas, M. Fué la película de Hugh Grant que nunca me pasó, solo que yo tengo más cara de gil, quizá por eso te fuíste, sería una justa causa.
Entendí sobre películas de amor desde ahí, entendí que no te quería dejar y que una habitación para estar con vos estaba en una prioridad altísima a una carrera, una imagen o mil cosas materiales que jamás me interesaron (en eso no me cambiaste). Ahora imagino mi futuro fuera de esta ciudad (con vos también lo imaginaba así) con espacio verde en el fondo de alguna casita donde pueda tener al menos tres perros, una cabrita y espacio para que se queden mis amistades todo el tiempo que quieran (y considerate invitada, claro)
Uno de los motivos para escribir esta carta es también que ya está muy denso el tema para discutirlo/expresarlo con vos o mis amigos, siempre me enamoré perdidamente de vos y es como todo lo que emito mis pensares cuando expreso los que son para vos, como un tonto enamorado que ya va a despertar del mismo recitado con violines que hace cada vez que le preguntaron si amó, es mas, te apuesto lo que quieras que piensan que un día voy a salir de ese enamoramiento y aceptar que el amor es algo más grande y que todos somos uno y que en realidad hay que quererse a uno y uno va a atraer todo lo que necesita (que no es lo que quiere) en fin, todas esas cosas que ya sabemos se las confían al tiempo para que me las enseñe y cambie el cartucho que habla de vos por algo que dice un hindú lleno de plata.
Sabés qué, M? Me alegro de que eso del último párrafo no haya pasado. Porque creo que se refieren a que el dolor va a pasar, que voy a entender que no estamos juntos. Pero decir que ese "enamoramiento" se me va a pasar? JA! Que se cuenten uno de gallegos, esas personas no vivieron lo que yo. Cómo les explico que la anteúltima vez que dormimos juntos, en ese momento donde apagamos todo y nos abrazamos para dormir (y solo dormir) el corazón se me disparó por estar al lado tuyo? Medito y regulo a mi cuerpo, lo disciplino, pero que estés así de cerca en esa situación me disparó, me disparó alegría, incertidumbre, mariposas y por sobre todo, el corazón. No había cronómetro que pueda medirlo ni pique corto que me ponga así, pero ahí estaba, como un tren en cámara rápida "TUCÚNTUCÚNTUCÚN" y no podía decir nada. Hasta me alegré de que no me preguntes qué pasaba, porque sino iba a tener que responderte: "No sé, me pasa cuando estás vos" y ser sincero, no sé qué me pasa, pero me pasa y a mí solo y quien me salte con cosas que no tienen nada que ver como la paz mundial o "todos somos uno" debe entender que no espero que entienda, porque nadie más hace eso en mí con años, experiencias y desamores en el medio.
Piensan que me voy a desenamorar pero eso no pasa y es porque aprendí que puedo amar, estar enamorado y recordar lo que fué de lo mejor de mi vida y no tenerlo y aún así estar vivito y amando a la vida. Entiendo que piensan que si salís de mi vida todo se va a rearmar y ojo! Fué vital para rearmarme y entender que no vamos a hacer esa vida juntos, pero no podés estar fuera de mi vida porque vos hiciste que suceda lo que más me gusta de ella en mi persona.
Aparte todo el mundo habla de como hace falta amor, de como hay que quererse y que hay que aprender. Bueno, tienen razón, pero también hay que entender qué es lo que lo hace a uno. Con todo lo que vino pasando aprendí a desapegarme y a no esperar que sucedan los futuros que tanto me gusta imaginar. Vos me has dado los momentos donde fuí más feliz, M, y parte de ello fué porque vos amabas mi imaginación y mi imaginación quiere imaginarte, se supone que cambie eso? Que cambie lo que más feliz me hizo?
Siento que podría dejar pasar de todo con lo que te quiero, he dejado pasar los años y aprendí dos cosas; Una sobre algo que no puedo cambiar y otra sobre algo que pude entender y volver a ser feliz:
Te amo y no podemos estar juntos.
Cuando entendí eso fué que salí de lo nocivo de no tenerte, M. La gente iba a decirme que tenía que terminarse ese sentir para que pueda estar contento y que iba a llegar cuando entendiera que no vamos a estar juntos. Yo por lo contrario, veía que no podíamos estar juntos y eso era caminar en un cuarto oscuro que sabés que está lleno de pozos y vivir perpetuamente en un paso en falso que se quedó sin piso.
Lo que tiene es que saber que vos y yo no vamos a estar juntos es información y el amarte, es emoción, dos animales de distintos continentes, un pez de mar y un cóndor de montaña que nunca se van a cruzar. Asique los traté en formas separadas. Tenía que sobreponerme al amarte y entender que no seríamos
Que no iba a estar con vos no fué fácil de asimilar al principio, pero en algo tenían razón y es que el tiempo me lo hizo entender. No necesité un montón, solo mirar a mi lado y listo, no estabas, tesis comprobada y definida. Pudo ser aceptado (otra no me quedaba)
El problema real es qué hacer con el amor que te tengo, M. Viste cuando te quieren convencer de que hay menos magia en este mundo? No lo encontrás como un acto de terrorismo, vandalismo, como un atentado? Yo sí, siento que me condicionan como a un animal que intentan adiestrar con un método Pavloviano de condicionamiento clásico donde el mundo decía que tengo que dejar de amarte o cada vez que te recuerde me dolería, verte con alguien, me dolería, tenerte en mi vida, me dolería.
Bueno, algo de razón tienen, no es que no me doliera al principio, de hecho, después del torno en el dentista es de lo peor. Lo que tiene es que el torno del dentista dura menos y ni bien para ese dolor, venías vos.
Ahí me acepté. No hay emoción más pura que el amor que te tengo y en este mundo que quiere hacerte gris para que no prediques con el ejemplo (O mejor dicho, para que sí prediques la falta de colores) no podía perderlo, no así, no convenciéndome de que no pasó, no buscándome un trauma seguro para algo que no puedo explicar como quise tapiarlo en una habitación a nunca acceder. No, el corazón que me explote de tratar de guardar tanta emoción, pero que se quede latiendo con la frialdad de los engranajes del reloj solo porque le doy comida a mi cuerpo? Prefiero que maten a mi cuerpo, pero no a mí.
Tengo que decirte que te amo, M. Pero ni en pedo pensaría en que nos juntemos como en las películas, prefiero que sea como en la vida real, que sea algo que crece y que permite que vivas y hagas de nuevo lo que no pudo pasar en vez de que todo mágicamente esté bien porque se acaban los minutos de una película.
Tengo que decirte que ya entiendo de todo y que sos la prueba de que soy un romántico, que no necesito que pasen las cosas como dicen que son los finales felices, que soy feliz amándote desde acá y aceptando, aceptando que no puedo dejar de amarte y que puedo verlo como una maldición o una evidencia de que la emoción más linda que haya sentido no muere, no muere aunque hayan atentado contra ella aún desde tu accionar, no muere aún con todo el alcohol en el que la quise ahogar y no muere ni aunque la gente piense que me hace mal.
Creo que el que hayas cruzado en mi vida me ha hecho quien soy ahora, capaz de sobreponerse a todo y sobrevivir, comprobaste que pasado todo el dolor, sigo queriendo lo mejor para todos y que mi momento mas egoísta es acordarme de vos para sentirme un poquito triste de que eso ya pasó, pero saber que puedo decirle al mundo que cosas increíbles pueden pasar, que lo he visto, como si de una montaña que se mueve se tratara, que hay maravillas que pasan tan profundo y son tan increíbles que te tildarán de negador, de sufrido y hasta loco, pero es solo porque vives en otra realidad.
Tomé por hecho que el amor prevalece y junto al hecho de que no se puede evitar al amor, vos lo probaste.
Asique bueno, M, ojalá te haya tocado leer esto, sería un gol. Dicen que para que las cosas pasen hay que expresarlas y acá estoy, expresándote hechos que me han pasado (Ahora que los entiendo y sé que son reales) y un deseo: Que ninguna tormenta te dure por demás.
Te ama:
P.
jueves, 21 de enero de 2016
Sobre lecciones
Me moví y aprendí que la gracia está en lo corriente de los actos y acciones, en mantenerse en movimiento y que las piedras del pasado no sean arrastradas, pues aquello que quiere moverse en la dirección que resulta ser la misma tuya, sencillamente lo hará. Eso sí, si no sigue arrastrando.
Allá en la montaña sos rico, pero tenés casi nada. Lo más forzoso a que generes algo nuevo en vos es la falta de distracciones.
Allá arriba me senté a pensar mucho, aunque sea algo mal usada la expresión, verás, no pensás allá arriba realmente, recordás, extrañás y caés en cuenta de muchas cosas, cuánto vale lo que tenés es un ejemplo.
Pero no solo eso. Yo caí en cuentas muy certeras sobre mí y sobre quién me convertiría allí. Rescataría lo que creí que quedó de mí en el pasado y dejaría todo lo que no me constituya. Dejaría las falsedades que se me han proferido y las ofensas que haya cargado sin importar cuánto tiempo.
Desde muchachas mentirosas que dicen y deshacen hasta ilusiones que no se han cumplido hasta ahora, todo eso ha de pasar y no para que ese vínculo se renueve, sino para hacer lugar en mi vida ya que he aprendido, a pura cicatriz y lágrima, que eso no debe estar en mi jardín.
Quizá esos altercados se me regalaron en la vida para asegurarme cómo no quería volverme alguien así de condenable tras proferir crímenes en el plano sentimental de alguien.
Quizá me tocó subir para entender más sobre amor, para reírme de mi joven adolescente llorando porque estaba solo mientras mi persona siente amor por un círculo de hermanos de vida que me muestra que no conocés a tu familia desde que empezás a recordar, sino desde que obrás con tus sentimientos como brújula.
Quizá sea una importante lección el ir derecho al camino del sacrificio y el miedo y atravesarlo para irnos con los tesoros de la formación de nuestro corazón.
Creo que aprendí que tendré lo que necesito cuando deje de necesitarlo.
Creo que aprendí que el amor es mío a tener.
jueves, 29 de octubre de 2015
Sobre el miedo y la fe
El miedo paraliza, detiene tu marcha para que lo malo te alcance y lastime, hace que pienses en todo lo que pueda salir mal y vivas en esa horrible realidad aún sin que haya sucedido.
Ese pensamiento, el de sucumbir al miedo, me paraliza, me asusta. Me da miedo el caer víctima de una emoción propia que me encadene al malestar y pensamiento negativo, esa idea es algo que mata, lentamente. No por causar la muerte, sino que quita alegría de la vida, pone en pausa tu chance de disfrutarla, que es cada segundo, cada hora, cada saludo y cada respiro.
Tanto miedo me causó que decidí exponerme a todo aquello que me daba miedo, ya he escrito sobre esto, es mi único método de decir "Soy libre"
Así perdí mis miedos, descubrí que son tigres de papel, sombras estiradas por un ángulo de luz, agrandando algo pequeño.
Durante un largo tiempo y sin que lo supiera, un miedo me tomó de rehén. Me llevó a temer a perder a alguien, luego a pensar que ese alguien no me prefería, o peor aún, que prefería a otras personas antes que a mí, me llevó a pensar que vivía en competencia y estrés, teniendo que ser más para recibir el cariño de alguien que no tenía por qué dármelo.
Temía, temía que fuera mi única chance o estímulo para el amor y que sólo me quedaba aferrarme a ese borde, aunque el pedazo de cornisa se separara y yo cayera con él en mis manos. Eso causó el temor, que siempre me agarrara a algo que nunca me salvaría de caer.
A eso, les aconsejo exponerse. Exponerse al miedo que tanto me ha costado en lo personal, exponerse a que el otro no les quiera, a que de la fiesta se vaya con otro, a que nos lastime y nos caigamos, porque no aprendimos a sanar por mantenernos inmaculados ni a levantarnos sin haber llegado al piso.
Les aconsejo abrir sus dolencias y dejar que sea o no, para salir de esa situación, del miedo, donde ya lo perdiste todo y sólo te queda caer.
Con verdadera fe, no de ganar, sino de seguir, de moverte del mal momento, fe de que lo que aflige, con cada acto de altura, dejará de importar.
Resume la caída.
Levántate.
lunes, 26 de octubre de 2015
"Everything not saved, will be lost"
La frase me tuvo pensando sobre salvar.
Cuando salvás algo de alguna situación, suele venir acompañado de algún valor, algo que le dió alguna prioridad a seguir estando, significando.
Qué es esto que salvamos?
Siempre que necesitemos salvar, existe alguna amenaza o alternativa menos favorable, por eso uno no se habría "salvado"
Pensé en que uno, como si de alejarlo de una nada arrasadora se tratara, salva los buenos recuerdos reviviéndolos, pasando de vuelta por el corazón para acordarse que en ese momento existió, no importa el desarrollo de los eventos.
Es lo malo lo que se irá, indefectiblemente corremos más rápido que los malos recuerdos, por más tiempo que nos tome, los dejamos atrás, sin salvación de la nada del olvido.
Los buenos recuerdos salvan nuestras vidas, siempre lo dije. Nosotros los salvamos de irse y ellos se encargan de darnos un significado al desenvolver de nuestro actuar.
Hay veces que la lección que nos toca es olvidar y es ahí donde hay que hacer buena distinción y trabajo de lo que es un lindo recuerdo.
Me encontré teniendo recuerdos hermosos de algo ya no vigente, esos recuerdos pueden traer discordancia con el presente, pero en ellos está la manifestación de algo que amo en mí, una forma en la que amo ser.
A veces, para que uno no confunda estos pensamientos, empieza a catalogarlos como algo olvidable.
Hoy me frené a buscar específicamente aquellos lindos recuerdos de cosas que ya no son.
Encontré que ejercitar el recuerdo me lleva a mi presente, lo acepte o no.
A veces uno permite que el enojo tome mucho, y en cada minuto de ira perdió sesenta segundos de felicidad.
En todo lo que mires, hay algo a ser visto.
miércoles, 21 de octubre de 2015
Sobre lo genuino.
Hoy fué un gran día.
El paradigma cambia para dejarme ser más libre. Noté lo impagable de la vida en sencilla labor y dedicación, entendiendo que el servicio y el cariño son lo real.
El obrar para hacer algo crecer es una obra de eterno bien, bien al mundo en el que estamos, bien al cariño del que lo nutrimos, es intrínsecamente correcto.
Hoy entendí que es muy importante alimentarse de lo bien que sientan a uno llevar a cabo las acciones que decide a diario. Uno a veces es tentado por aquello que deseó de mas, a veces siendo atención, otras comida, otras bebida y termina por desgastarse al entregarse a ello.
Es cuando la felicidad es lo que se busca en cada actividad diaria que encontramos una buena brújula para construír lo bueno.
Hoy aprendí que revivir lecciones hace que entiendas lo poco que notaste tu amplio desvío de un valor que hace tiempo habías aprendido. Es como volver a estimular un músculo que impulse al sentir de uno, amanecer de un corto desconcierto, entender que hay... mas.
Son momentos, a veces, donde notamos una gran chance que tenemos, de hacer nuestro momento en el tiempo que tengamos para experimentar.
Las buenas lecciones, pueden salvarte la vida.
El paradigma cambia para dejarme ser más libre. Noté lo impagable de la vida en sencilla labor y dedicación, entendiendo que el servicio y el cariño son lo real.
El obrar para hacer algo crecer es una obra de eterno bien, bien al mundo en el que estamos, bien al cariño del que lo nutrimos, es intrínsecamente correcto.
Hoy entendí que es muy importante alimentarse de lo bien que sientan a uno llevar a cabo las acciones que decide a diario. Uno a veces es tentado por aquello que deseó de mas, a veces siendo atención, otras comida, otras bebida y termina por desgastarse al entregarse a ello.
Es cuando la felicidad es lo que se busca en cada actividad diaria que encontramos una buena brújula para construír lo bueno.
Hoy aprendí que revivir lecciones hace que entiendas lo poco que notaste tu amplio desvío de un valor que hace tiempo habías aprendido. Es como volver a estimular un músculo que impulse al sentir de uno, amanecer de un corto desconcierto, entender que hay... mas.
Son momentos, a veces, donde notamos una gran chance que tenemos, de hacer nuestro momento en el tiempo que tengamos para experimentar.
Las buenas lecciones, pueden salvarte la vida.
lunes, 19 de octubre de 2015
Sangrando.
Es cierto que negar los problemas distancia la solución, que las situaciones no enunciadas siguen sin ser trabajadas.
También es cierto que intenté hablarlo muchas veces. No lo "intenté", lo hice, hablé de forma directa, indirecta, me expresé con palabras y con acciones, gritos y lágrimas.
Es cierto que no estoy en el mismo lugar en el que empecé y creo que hay certeza en decir que yo no he terminado esto aún.
Quizá lo que haya hecho que me quede sin gente con quien hablar ni con algo nuevo para decir sea exactamente eso, el hecho de YO no haber terminado con eso.
El tiempo hace cosas maravillosas para quienes no tienen al corazón agarrado a algo que lo rechaza y lo loco del corazón, es que no se agarra físicamente. El corazón se vincula y lo destructivo de este vínculo, es que puede ser unilateral, sin ser sentido por el lado desinteresado.
Quizá por eso adoptar vicios lo rompe a uno aún más. Un lado del vínculo se desentiende de este corazón y yo, que lo tengo adentro, sólo puedo fantasear el olvido con distracciones, pero eso deja a mi corazón ya sin nadie, sin un hogar al que decirle "Me siento triste", para que toda esa tristeza se evidencie cuando me encuentre sobrio.
Ya no puedo hablar con nadie sobre esto sin decir nuevamente lo que ya he dicho, sin mayores cambios, la otra parte no siente lo mismo.
Quizá, parte de la remoción conste de sangrar un poco más, como ya tanto tiempo se ha hecho, quizá queden aún muchos más textos por sangrar.
Quizá, como ha pasado por la otra parte, me vuelva de amor a amigo, de cercano a distante, de calor a la nada, de motivo a detalle, de deseo a pensamiento.
De amor, a foto, de foto a recuerdo.
De recuerdo, a bruma, niebla en la memoria.
Quizá, sea sólo un loco a quien le mostraron el tesoro último y lo tuvo realmente, hasta notar que era solo un dibujo.
Arena, tiempo y tierra.
Sal de lágrimas secas.
martes, 6 de octubre de 2015
El Dilema
Hay problemas que le envidio a alguna gente.
Muchas veces tomamos algo como un problema, pero no lo es realmente, es una circunstancia.
Uno tiene un trabajo que no le gusta, pero tiene trabajo, el problema de otro es carecer de uno. Uno tiene problemas con el auto por un día, pero no tiene la facilidad del mismo tras sobreponerlo.
Entiendo que lo fuerte deba tener una gran contraparte, sea bueno o malo.
Es difícil si uno busca algo bueno, que mejore en cada vez, y se encuentra con algo en declive, una situación que no le suma, con más malo que bueno.
Sé que en este momento hay parejas divididas y que sobrepasarán un mal momento y volverán a estar bien, pero es el momento donde se siente todo desbaratarse.
Nunca me fué un gran problema querer a alguien mucho. Sufrí por eso, sí, pero no es algo a "solucionar" es algo a vivir y ya, nunca fué una imposibilidad para mí abrirme a otro a la hora de hacerle saber que tiene mi cariño.
Puede ser una seria situación sentir rechazo del cariño que das.
Puede ser un problema si no ves salida, como siempre, uno tiene problemas o situaciones, dependiendo del enfoque.
Les contaré de mi problema: No era el alcohol.
Decidí apartarme de algunos hábitos un corto tiempo al menos, ya que uno tiene que pensarse distinto si está algo entonado y está la chance de hablarle a alguien, y siempre dije que no debía hacerlo si estaba borracho.
Hoy sentí la misma falta que vengo sintiendo hace un tiempo, específicamente la que pensé que el alcohol me hacía creer. Pero no había botellas vacías ni empezadas.
Es mi dilema entonces, no poder atribuír el extrañarle a mis debilidades, a mis falencias, a mis momentos bajos.
Creo que estaría más conforme si lo que me hiciera extrañarle fuera la noche. Con eso sí puedo vivir, viví varios meses con eso, mi amigo.
Dejé de usar el colchón, dormí en el piso, salí, hice más cosas, hasta me idealicé cómodamente el estar enamorado de otra persona.
Y si sólo se trataran de las noches, más fácil sería, pero no. No bastó con redefinir las noches, que en el día vino a mí, una mirada, una forma de cara, una sonrisa y una picardía.
No trato de hacer el tema un tabú, años escribí en este manifiesto en muchas entradas.
No era la noche, ni el día, ni el alcohol, ni la falta de alguien más, no era yo y no sé que podría ser.
Sólo sé que hay cosas para las cuales se dan explicaciones que nos cuadran.
La lluvia cae, porque así siempre lo hizo.
No habrá día que no salga el sol.
Yo sólo te amo, siempre lo hice.
No hubo día en que no lo sienta.
Sobre direccionamientos y el cariño
Este fin de semana viví movimientos emocionales vinculados con el pasado. Vinculados con el amor, amor familiar, amor amistoso y el recuerdo de alguna amante que me quedó.
Tuve unos momentos, unas horas y quizá llegaron a ser dos días, donde mi procesar de emociones no fué fácil, tomó un rumbo similar a otros en el pasado que comprobé, ya no sirven ni nada aportan. Impactó de vuelta la palabra "Amor" en forma de pregunta: Lo tenés? Lo tuviste? Lo podés sentir?
Casi que tenía un "No" para cada una de esas preguntas.
Me veo a mí hoy por hoy y muchos logros y desestancamientos se alcanzaron por dejar atrás a una persona muy amada por mí, que en mí existe, es en el último lugar donde le ví.
Hoy es una realidad, ese amor no está y me pone a pensar, me dan ganas de meterme de nuevo en un laberinto de posibilidades. Y si pudiera intentar un poco más? Quizá pudiera ser más claro. Toda clase de planteos que devinieran en uno volviendo a intentar un accionar que le ha hecho cada vez un pozo más profundo. Es como si escalara hasta salir del agujero sólo para tirarme de vuelta, estará linda la caída, qué se yo.
Nunca dejé de creer en que el amor es el responsable de que creemos y crezcamos en nuestro transcurso por este plano, pero no siempre es como a uno le gustaría que fuera, tengo entendido que son las menos de las veces.
Abracé la idea de que por ahí a veces el amor viene a tacharnos posibilidades que desbaratan parte de nuestro potencial, de nuestra fuerza, de nuestro foco.
A veces nos es suficiente con la otra persona, dejaríamos todo un transcurso en nuestra vida que nos podría dar otros frutos, sólo por ver una vez más a otra persona. Dejamos de ver a otros enamorándose de nosotros, cancelamos historias de amor que nunca vieron la luz, sólo por seguir intentando en historias que no han de concluír en la forma de amor que buscamos.
A veces creo que esas azules historias de amor están para darnos más suspiros cuando el mundo no nos dará más que tiempo, para parecer ocupados yendo unos minutos a lo que podría haber sido. Me encuentro a veces frenado en mi trabajo o alguna actividad, muchos de mis textos tuvieron su chispa por ese medio, tuvieron esa aparición fugaz y nada más requirió. Nada más que un aroma o una foto o una imagen parecida a otra, muchas veces es un lugar y otras, vienen de golpe y sin excusa.
Hay que ver en qué parte de la rueda uno se encuentra, si en momento de cosechar o de plantar. A veces creo que he plantado amor y que se riega cuando se llora. Quizá esta primavera traiga algo más.
martes, 29 de septiembre de 2015
Walkabouts
Creo que los rituales o ritos de pasaje son cruciales en la realización de la vida de uno.
Un rito de pasaje tiene que ser algo cuya realización no sea certera, para que lo que sigue en tu vida sea una formación personal para entender algo que debió haber sido grabado a fuego en la piel.
Creo que, de forma inconsciente, tememos a estos ritos de pasajes y por eso los confundimos con otras vivencias intensas.
Creo que confundí mi rito de pasaje (O uno) con otro. Pensé que debía viajar mucho tiempo al sur para olvidar dos o tres amores, lo hice sólo para tener un cuarto que me provoque otro viaje con la misma finalidad. Eso tiene que haber sido un aprendizaje postergado, técnicamente recursé la materia.
Esta segunda vez fué diferente, había experimentado la muerte muy de cerca y había visto que no es como en las películas, de un momento a otro la realidad puede caer, tu brazo se puede romper, tu cuerpo no se puede mover, quedás olvidado, en la montaña sin que nadie sepa qué te pasó.
Creo que parte del rito de pasaje es sobrevivir a las chances de la cruda realidad, para aceptar la tierna realidad, que ambas son reales.
En una parte de uno, al menos mía, siempre pensé que atravesaría un rito de pasaje encontrando un amor, entregándome y permitiendo que suceda cuanto fuere. Y como las montañas, no faltó realidad allí.
Fuí olvidado y dejado, esta vez mis brazos sí se quebraron y fué casi una agonía. Pero también un rito de pasaje.
Todo sería más fácil cuando estuviera en el refugio, cuando no llegué, todo se haría más fácil cuando pasara la tormenta, cuando la tormenta no se fué, pensé que todo sería más fácil si me rendía.
Es en no rendirme que encontré un rito de pasaje.
Cuando el amor me dejó me dió una clara muestra de que eso puede pasar en la realidad, que es cruda y no permite que le descrean por mucho.
"Creo que parte del rito de pasaje es sobrevivir a las chances de la cruda realidad, para aceptar la tierna realidad, que ambas son reales."
A eso agrega:
Que por lo rudo de la realidad, nos concede motivos para soportarla, es encontrarlos nuestro deber para con nosotros, para seguir vivos, para querer más.
Creé los míos y encontré tantos otros, todo gracias a los ritos de pasaje. Que cuando pasás por alguno, te deja disfrutar del rudo aspecto de la vida trabajado y superado.
Y si hace poco viviste un viento en contra, acordate que es una prueba menos y una lección más, acordate de esto antes de que la gente y la vida te vuelvan loco.
No olvides lo bueno, puede salvarte la vida.
Ten presente lo malo, con trabajo se volverá algo bueno.
Lucha por la felicidad.
lunes, 14 de septiembre de 2015
Sobre más de lo nuevo, renovado.
Los tiempos de verano me reviven cada vez, no sé cómo hacen el truco, pero lo hacen y la vitalidad en mí cambia, cambia la perspectiva, cambian los motivos, el humor, mis herramientas, todo!
La vida tiene muchos períodos para recordarnos sobre lo dulce y lo lindo, las tormentas... las tormentas son hermosas.
Pasé por un par que me han abatido, pero llegar a cubierto tras un camino dificultoso es la más vívida persecución de felicidad, me lo enseñó la vivencia de superar el momento donde me sentí quebrado, roto, finalizado y desganado.
De dar el brazo a torcer no hubiera podido hacer mucho, perder la noción de amar porque se va lo amado es una batalla perdida y sólo podemos revertir esa condición con un corazón que lata fuerte, por algún motivo, por algún amigo, por algún plan que ensaye el amor, que empiece a ponerlo en algo y se permita ejercitarlo, crecerlo, dirigirlo hasta que tenga autoría y elija a alguien a quien quiere aportarse.
No podía ver esto cuando estaba afligido, pero dejar de ser cautivo de circunstancias que no puedo afectar da aires nuevos, no me extraña que el momento sea en donde todo empieza a florecer, si en parte el amor es una flor, que crezca, no?
Soñaba con una amiga cercana que además me ame, soñaba con levantarnos después de andar de aventuras un largo trecho en nuestra cama desarreglada, que juntos ordenemos la casa solo para estar tirados en la pulcritud comiendo de nuestras panzas y riendo cuanto más se pueda.
La alegría no tiene que explicarse ni justificarse, tardé en aprender eso también. Factores de pensamiento que hacen a uno pensar que se ve como un tonto, sólo para haber acumulado chances perdidas de poder actuar como un tonto.
Y mas que el pasado, importa hoy.
Mas que desear que no suceda otro período gris, deseo que el fin de este de una época de color en mí que no pueda olvidar.
martes, 11 de agosto de 2015
Final de fiebre.
La fiebre siempre ha marcado un cambio en alguien, desde lo más básico de la definición de esta palabra.
La fiebre surje cuando hay que luchar contra algo externo, al menos así la solemos tener al menos una vez al año, es como uno más la conoce.
No siempre es el cuerpo luchando contra algo de afuera. Un bebé que está dentando desarrolla fiebre mientras cambia.
No hablo de una fiebre sencilla, de una mera excusa para faltar al trabajo o una tos que se queda tres semanas, sino de una fiebre que inhabilita a uno a hacer otra cosa que lidiar con una condición en el cuerpo.
La fiebre debería ser celebrada.
Tenés visiones, perspectivas y percepciones diferentes, te hace cambiar sin tutía.Te hace crecer, te hace más resiliente a algo.
Una vez tuve fiebre años, hoy la tuve de nuevo. Creo que más bien, mi cuerpo estuvo enfermo mucho tiempo y ahora la fiebre vino para hacerme crecer y no darme, sino hacer que genere lo que necesito, quizá estuve mucho tiempo sin dientes, o una tos que no me dejó dormir tanto tiempo.
Hay cosas a las que hay que dedicarles tiempo y vivirlo evita que nos sigan los pesares del pasado, a veces uno considera que ya levantó suficiente temperatura el suficiente tiempo, pero no está en manos de quien está afiebrado eso, sino en cuándo llegará la persona que se reponga a la fiebre, distinto al enfermo inicial.
Hace un par de días imaginaba lo lindo que sería tener algo inmaculado por dentro, a donde no lleguen las afecciones externas, un lugar al que ir y al que no haya llegado dolor.
Luego me dí cuenta, que después de la fiebre podés tenerlo, es solo uno quién se aliena de la pureza interna, como dijo Galeano: "Son fueguitos".
Cada paso y respiro es consecuencia del relojito que llevamos dentro y es el corazón, y que marcará los segundos de nuestra vida, a veces pasará más rápido y a veces más lenta y es porque a veces vivimos más y a veces no estamos viviendo tanto.
Más importante que vivir la fiebre, es no vivirla por demás.
Te deseo una venturosa y corta fiebre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
