lunes, 26 de mayo de 2014

A little rain must fall (Extracto del 4to cuaderno azul)




"Desde hace un largo trecho vine tratando de procesar energía estancada en el pasado, lo cual se sentía como dolor emocional serio.
Tengo recuerdos de la necesidad de encerrarme agitado y llorar con un dolor físico en el pecho. No siempre soy demostrativo, pero soy transparente para quienes me saben mirar y es que hay veces que siento algunas emociones que impactan muy fuerte, me siento muy vivo y quiero ahondar para vivir más el momento y siento una explosión por dentro y todo se vuelve un remolino con frío, lágrimas y calor, a veces se vuelve un amanecer o una gota que cae en agua estática y otras, es el primer retoño de primavera.

Volviendo al tema de mi energía estancada, con el impacto emocional, plasmarlo y evacuarlo era vital, pero me encontré imposibilitado, no podía llorar.
No me importaba llorar, nunca me importó pero tanto tiempo y siempre por lo mismo era lo que me frustraba, no había salida, era un laberinto y siempre volvía al principio, yo doliendo.

Como puede uno imagianr, semejante carga toma su pesar siendo que no escapa la emoción que rebalsa.

Es curioso cómo funciona la causalidad, hoy mismo a la mañana tuve la chance de conseguir un trabajo que repelo y el corazón no me permitió tomar un camino que no lo incluya, con lo que rechacé la chance y dí a mi cabeza una caminata y un almuerzo para proyectos personales.

La noche llegó y con ella la cena, la cual me cayó pésimo y esto carecía de sentido, era una tarta naturista que ya habían probado, come on.
Me acosté y pensé en mejorar mi condición apelando a pensamientos y recuerdos cálidos, y allí el tema surgió.

Para que algo me tenga tanto tiempo aquejado no pueden ser sólo cosas malas, de allí se dispararon los recuerdos cálidos de mi cuestión de sopor.
Me permití llevar y creí que podría llorar cuando llegue a las partes dolidas, pero me equivoqué.
La tristeza nunca llegó y el velo de lo agrio se corrió y me mostró dejados recuerdos hermosos de un sol y una luna y una sonrisa genuina que mi cuerpo reconoció y reprodujo.

Las lágrimas eran tibias y dulces, son diferentes los llantos de alegría.

El veneno ya no estaba, es cierto que esa tristeza ya no la puedo llorar, creo que ya no está y como después de toda tormenta, ya todo florece, y solo queda llorar alegría.

Gracias, un montón"

miércoles, 7 de mayo de 2014

Sobre héroes




Los pensamientos que despiertan los sueños son inusuales, por eso no los despiertan los estímulos de la vigilia, al menos no sin haber pasado un momento de alojamiento en el subconsciente.
Soñé con almas cálidas y con retos, con sobreposiciones y conquistas de objetivos y búsquedas de aventura y de vida. Logré quedarme sin herramientas y ser ayudado y provisto de calor pues debes saber qué bien hace el bien que haces para otros para así recordar el bien que aportas.

Supe entonces que los héroes no nacen, se hacen. Se hacen tras soportar lo insoportable, o lo soportable también, pero sin dejar de dar el bien, de poderse más hasta que más no se pueda.

Seguir contra viento y contra marea sólo por la promesa de vida, ir más adelante, no buscando el comfort, sino el desafío pues son los retos lo que sacan lo mejor del humano, ya que uno puede ser deshecho por la comodidad. Siempre pensé que no había por qué perder para entender o sufrir para apreciar, pero es una verdad única:







Existe siempre esa pregunta: "Por qué a mí?" ante una desgracia inesperada, un obstáculo insorteable o una distancia imposible.
En cada camino topado con un risco sin fin nos preguntamos "Si elegí éste camino para seguir, por qué mis opciones son deshacerlo y volver, o morir en el vacío?" Mas cuando el camino nos lleva hacia posibilidades y mejoras, pensamos que es sólo lo apropiado, pues tanto hemos sufrido hasta ahora.

Con una vida sin adversidades, seríamos seres sin victorias, sin conquistas y sin cicatrices, toda nuestra piel sería tersa y sin historias y nuestro mundo se acabaría al primer viento en contra.

Un amor que no pudo ser y un objetivo sin cumplir nos hace saber que el desfortunio puede pasar, que podemos ser vencidos y no hay mejor impulso para la vida que saber que aún no estás listo para terminarla, pues no eres todo lo que puedes ser, si un camino se terminó y no llevó hacia una vida completa, sólo debes trazarlo de nuevo hasta poder dar con otro, pues si no puedes tomar el mismo reto dos veces, entonces nunca lo has vencido realmente.

Es el miedo.

El miedo es la falla previa al intento y lo más difícil viene antes de la acción, la condena previa de elegir seguir en lo mismo y no perdurar para ser más, es la elección de quienes somos de mantenernos en esa persona por miedo a que cese de ser.

Esa persona caducará, no importa lo que hagas, lo que importa es el cómo.
Dejarás que la moldeen los halagos y la alegría que tan naturalmente estamos aptos para que sumen a quienes somos? O te moldearán las piedras en el camino y los cortes en tu piel por el frío y seco viento en tu cara frente a la distancia jamás recorrida?
Contarás cómo una vez te dijeron que eres suficiente, o relatarás tu viaje que comprueba que eres más que antes?

Vivir o esperar?
Adversidad o comodidad?
Nuevo o inmutable?


Cuánto se conserva aquello que no cambia? Qué color toma el agua que no fluye? Qué premio hay para quien se deja llevar por la corriente hacia la cascada?

Qué vida no es vida, sin mil historias que la compongan?

Qué amor es amor, si no compruebas que es más fuerte que el odio y el temor?

"I've got something to say... It's better to burn out, than to fade away"

martes, 6 de mayo de 2014

Resiliencia



No soy consciente de todos mis rasgos y creo que algunos los tengo mal concebidos, mas del cual siempre me supe valer es el de no rendirme, es una situación que me perturba y lo evito, al menos hasta que me doy cuenta de que la alegría dejó de estar en la perseverancia.

Ésta conducta me ha traído dificultades en el campo más minado de mi vida (Ja, minas.. ¿entienden?) que ha resultado ser el amor. Ha sido fácil para mí persistir y no rendirme mientras el amor existió, es sencillo, sólo tenés que admitir que nada te hace sentir más vivo.
El problema y las dificultades vinieron cuando los sentimientos son unilaterales, persistir con tu amor a alguien que no te ama es casi un sinónimo de atacarle, acechar y asediar con cariño a alguien que no quiere recibirlo es agresivo, se quiera o no, ese "Te quiero", esa caricia buscada y esa mirada azul pueden llegar como piedras a un cristal.

Es entonces cuando me confundo muchísimo cuando hay amor desde una sola costa, pues es insano que dos personas tengan un intercambio en esas condiciones, lo que emana el desenamorado con sólo estar respirando, a su enamorado le destruye. Tal como la comida que jamás llega a la boca del hambriento, pero que puede distinguir cada ingrediente con el aroma. Hay una suerte de vidrio entre ambos, que uno desea mantener y otro atravesar, hay un tesoro en el calor de la sangre del enamorante que es el único motivo de vida del enamorado.

Hecho el punto, no pude jamás lograr sinergia ni paz cerca de alguien a quien amo y no me ama. Y si el juego sólo lo gano logrando que me ame, entonces está perdido desde ya y mi persistencia va a lograr lo mismo que una pluma buscando ir contra el viento.

Ya que el enamorado no puede ser amado por el enamorante, se para uno frente a una lección de vida, pues muchas cosas he cambiado y vidas he tocado para bien y para mal con mi persistencia. Es sólo normal que algo que yo no pueda cambiar, deba cambiarme a mí.

Debo entonces cambiar y perder quien soy para poder vivir, pues lo que estoy tomando por amor, no me da amor y no puede dármelo.
"Eres lo que amas, no lo que te ama"

Por eso debo cambiar yo, pues ella no es yo, siendo yo quien le ama. Yo soy Ella, pues la amo, pero sostengo una vida que no perdura, que termina en rendirse en conocer el amor y es eso lo que me invita a morir, pues no quiero una vida sin amor.

Debo morir pues, porque lo que amo no es vida, si no es vida es muerte y cuando ame a cuanto vida me dé, entonces viviré. Por eso cuando ame algo distinto me convertiré en ello.

Y con suerte me amará también.

domingo, 4 de mayo de 2014

Habla onírica

"Soñé con un grupo de gente, yo me acercaba a alguien y teníamos sonrisas. En un momento yo iba tras la persona que era mi pareja y siempre le ví de espaldas y sentí que algo iba a suceder.
Quise saber cómo se veía y traté de alcanzarle, pero no lo logré y ella llegaba primero a nuestra casa, no llegué a ver su cara y subió, luego el sueño terminó.

Una vez despierto me dí cuenta de que podría haberle llamado, pero me mantuve callado. Creo que fué por lo similar que era a alguien con quien las cosas no salen bien.

Si ahí, en el sueño todo era distinto, no tiene uso.

And that's that."

Logré escribir eso mientras mantuve fresco lo que pasó en mi mente, no entiendo muy bien qué provoca en mí un sueño así, no recuerdo tampoco el sueño y seguro el trabajo de recordar encierra más respuestas que el sueño en sí.

Es casi descubrir que aún había más trabajo por hacer, que una apuesta del pasado me quebró y aún estoy rehaciéndome de allí.

Se siente como si ya hubiera salido de peligro de reincidir, pero aún queda trabajo por hacer.
Es que siento que no podría hacer más, que no puedo hacer más. Casi se siente un camino agotado y debo volverlo entero antes de tomar otro. Y se acelera mi corazón por reflejo de una reacción que ya no sucede y pienso que es sólo para estar seguro, pero puede matar mis domingos.

No me siento apto para algunas experiencias, siento que mi aprendizaje es tosco. Siento que mi corazón es fuerte, mas le ha tocado un duro desafío, de cuando tenía fortunas en amor y todo lo aposté, porque una jaula de oro no da más libertad.

Así que debo reponer mi fortuna, mi amor.

O morir de a poco hasta que ya no viva.

domingo, 6 de abril de 2014

Cuando no pude dormir bien.



Un tiempo atrás no conciliaba el sueño, no entendía bien por qué, pero sencillamente no pasaba, agotaba mi cuerpo, pero mi mente usaba lo mínimo que tuviese en disposición para seguir despierta y aún así hacerme saber que mi apetito no estaba saciado (mejor dicho, que SU apetito no estaba saciado).

Me permití indagar en el conocimiento al que apunta mucha gente, un reto intelectual para calmar también mi mente y si bien nunca fuí una persona enteramente inteligente, sentí que importaba bastantes datos hacia mi cerebro.

Aún era un testigo de las noches y de cómo sucedían. Nada podía darle peso a mis párpados y allí sucedió lo peor.

Todo el sueño que buscaba volvió intensamente, al punto donde sólo podía dejar a mi persona descuidada y dormir en el lecho que fuese, sencillamente escapar a lo que sucedía con cada amanecer.


Fué tras dormir hasta el cansancio que el sol me suspiró al oído que saldría cada día, aún con lluvia o nieve y nunca podría detenerlo, siempre me regalaría un día nuevo.

Allí supe que ni mi cuerpo ni mi mente debían estar satisfechos, sino mi corazón.

En mi pecho estaba el verdadero líder a cansar cada día, un día sin sentir era un día dormido, que por necesidad del cuerpo, debía dormirlo, pero nunca vivirlo.

Amé darme cuenta del desperdicio de sol que hice en ese momento, pues sería aquello que no debía permitirme jamás.

La aventura espera en cada rayo de sol y no debe pasársenos, hoy quiero vivir y sentir, pero más que nada, necesito llegar a otro, pueso ya soy una hermosa compañía para mí, pero no creceré sin estímulo.

Hoy suelto mis paredes, o empiezo a derribarlas, para recordar que sólo la aventura satisface a éste corazón.

Que sólo viviendo puede uno merecer el descanso.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Segunda entrada al 4to cuaderno azul












Creo que la conducta de la naturaleza se replica en sus integrantes.

Uno a veces necesita migrar de donde es su hogar, pues quizá haya vivido allí toda su vida, pero al invierno le tomó todo ese tiempo en llegar.

A veces uno es como el mar, lleno de rocas en el fondo, pero suave y en constante pulso, un latido acerca a la tierra para que le beses, luego recuerdas que lo que en vos vive, no sobrevive en la tierra, con lo que tu próximo latido te aleja de ella, hasta que lata de nuevo tu corazón y no puedas detenerlo.

He visto en gente la sensación de lo divino que la magnificencia de las montañas transmiten y que logren que les mire enteras, sin saciarme de belleza y lagrimeando de no parpadear, por miedo a que el momento pase.

Nunca pude enamorarme de alguien que desee demasiado en su vida, siempre fueron el fuego y el agua, el aire y la tierra en la otra persona lo que puso un hechizo en mí.

Cómo no enamorarse de alguien que sabe lo que tiene? Hay fantasmas y reflejos que nos dicen que abrirse está mal y que algo debe asegurar nuestro futuro.

Abrirse puede no ser elegido, pero nunca creí que estuviera mal ofrecer ese tesoro.
Y un futuro? Aún nada obtuve de alejarme del presente, de hecho en lo mejor que viví, sólo nos compartíamos con alguna amistad, o algún amor, sin dinero ni planes, sólo una vista preciosa, una mirada sincera, o quizá sólo cuatro paredes y el contenido de nuestro pecho y la esencia del alma.

Mañana (hoy, mejor dicho) debo recorrer una buena distancia porque mi corazón me lo pide.

Es hermoso poder escribir ésto y sentirlo de verdad. Hay aire y agua y tierra, a veces caemos en la trampa y requerimos aún más, pensamos que podríamos llenarnos de lo que nos sobra para no mirar lo que realmente falta.

Nuestro corazón es libre, pero es nuestro el coraje a usar para seguirlo.

Hacía mucho no escribía así.  =)

martes, 25 de marzo de 2014

Primer escrito del 4to cuaderno azul

"Es sólo normal que me enamores, pues cruzarte y mezclarnos me ha cambiado.
Es lo más común que quiera que rías, después de ver tus ojos empapados.

Debo recordarte que el sol sale cada día, si llego a verte triste en un ocaso.
Hacerte saber que puedo recordarte sobre alegría, sólo porque tú primero me la has dado.

Aprendí a tenerme menos lástima y pensar menos en lo malo que me ha pasado.
Y si necesito recordar que hay algo bueno, eres el ejemplo más claro.

Es rudo el viento frío y el agua que cae, punza diestra.
Pero si a la tormenta has sobrevivido, es tuyo el paisaje para ue florezca."

sábado, 8 de marzo de 2014

Finders Keepers



Creo que me perdí en algún momento, pero no sabría exactamente cuándo fué.

Durante ya unos años creí que el mundo me debía algo por todas mis pérdidas, por todo mi sufrimiento que yo creo no me merecí.

Sigo creyendo que no merecía ese sufrimiento, pero en lo que dejé de creer es en el verbo "merecer" para referirse a algo malo, verán, hace un tiempo (de hecho fueron éstos años que creí el mundo estaba en deuda para conmigo) tampoco creía en que alguien mereciera algo malo.

Merecemos lo bueno que nos sucede, y lo malo son situaciones, no son castigos ni son maldiciones, lejos están de ser mandatos divinos o planes maquiavélicos de alguien para asegurarse de que estemos menos contentos. Son situaciones, algunas las queremos en nuestros días y algunas otras no, pero allí están. Las que no queremos en nuestro día, las solucionamos y las que queremos, las aprovechamos.

Durante años creí que todo mi esfuerzo de búsqueda a por el amor verdadero había terminado y que ahí estaba, en mis brazos, de hecho ahora sé que lo tuve, fuí bendito con el amor y fué mío y tangible un hermoso tiempo, y después se fué.

Cuando se fué pensé que eso no lo merecía y es cierto, nadie merece que se le arranque de las manos el amor, especialmente si has sido alguien "malvado". Lo primero que se necesita es saber qué es lo que se destruye con semejantes acciones, creo yo, es la única forma de saber qué es lo que pasa cuando decidís afectar para mal a alguien, lo mucho que contribuís a privar a alguien de algo bueno.

En síntesis, durante los años siguientes a ese único suceso en la historia de mi vida, pensé que algo se había perdido, bah, no sólo lo pensé, es un hecho. Y pensé en mí, en cómo yo no tengo lo que más amé y cómo yo lo perdí y sobre cómo yo lo tenía y cómo yo ya no lo tengo más.

Y todo ese tiempo de mirarme el ombligo contribuyó sólo a que vea lo mal que estaba y que piense todo lo que no se me estaba dando. Y así olvidé cómo es uno enamorado, no me enamoré más y me volví en parte, alguien que no me quería volver, por eso encontraba infelicidades que nadie más que mi persona encontró y sufrió.

El amor desde afuera, ese amor se fué. Y no estaba planeado y no fué un plan horrible, es una situación, eso ya no estaba más, como tampoco lo estaba el día anterior a que llegue, pero en ese entonces yo entendía sobre el bien y el mal, está el bien y el mal es el resto, lugar donde el bien no se ejercita, pero no es un horrible mal de tristeza, no al menos si tratás de hacerlo algo diferente.

Siento un velo retirado de mis ojos, donde no importa la mirada del resto, pero sí su bienestar. En este tiempo pensé al revés, que importaba la mirada del resto para mi bienestar, pero el amor no es eso, el amor está ahí, y convertirme en alguien que decide no creer en él, no me va a devolver el amor que tanto ansié y en su momento supe tener.

Creo que volví a cambiar para bien tras explorar un lado escéptico en mí, como comprobar que dios no existe tras volverse un creyente y no obtener resultados, entiendo ahora que no existe el mal tras sumergirme en la creencia de que estaba condenado a él.

Creo que tuve una pérdida inmensa y si bien eso me alejó del sentimiento de amor, no me perdió.

Hoy me encontré algo de nuevo, y así creo que deberíamos ver la vida:

"Es un lugar a donde venimos a encontrarnos cosas, no a perderlas"

Y puedo llorar de alegría.

lunes, 10 de febrero de 2014

Sobre pesares.



Tras una gran transformación se fué el veneno. El tiempo dejó de estirarse y el cielo lloró conmigo, me gustaría pensar que es la última lágrima, uno suele pensar eso, pero parte de lo más hermoso es no saber.

Nuestras acciones y decisiones pueden impactar muy fuerte en otros y otras veces es muy difícil aceptar que sencillamente algo que deseás no puede pasar, puede llevarte al enojo, al malestar, al desentendimiento. Incluso a mí me ha descentrado en más de una ocasión, de hecho, he pasado años fuera de mi centro.

Pasaron cosas feas, no diré que no. Pero más importante que todo eso, ese sentir de que se me debía justicia, ese pesar que no se compensaba, el enojo con quien ha dado de los mejores recuerdos de mi vida... todo eso pudo menos.

Las sonrisas pesaron más y eso es en parte difícil, pero es lo sano.

Verán, es muy fácil decidir que algo no debe pasar o que uno no puede inmiscuirse con alguien más porque esa persona es culpable de algo malo y un ave de mal agüero. Pero no es jamás esa una verdad última.

Ahora es todo un tema, pues entre los dos lobos que luchan en mi corazón (el amor y el odio) he decidido alimentar al amor, con lo que al hacer eso debés afrontar todo el amor que tenés y no siempre es fácil, a veces es demasiado sentir y no sabés dónde ponerlo y te ahoga, sé que a mí me socava el pecho pero no hay más que amor ahí, las fundaciones del enojo no han prevalecido y ahora hay un espacio que sucumbe.


Es lo hermoso ahora, el poder acceder a esos recuerdos llenos de amor sin la mancha del enojo.


Siempre me van a quedar gracias y un par de besos que darte, y eso está bien n.n

martes, 4 de febrero de 2014

Ritmo.




"Humans live by their heart’s beat; the beat is a systematic repetition. In other words, rhythm. Ideed, whatever you're doing rhythm is the most important. When walking, when eating, when fighting, when making love, when talking… rhythm is essential."

Las cosas que no podés cambiar en la vida tienen una significancia exhuberante, y en éste caso me doy cuenta que debo plasmar.

Plasmar lo feo vivido, lo que no puedo cambiar. Siento lamento constante por no tener lo que busco y lo que tiene es que busco algo que no se cómo se ve y por eso apelo al cómo se veía la última vez que lo encontré.

Enfocarse y moverse hace una rueda en la vida, un giro del momento y un respiro para el alma. Sé que no funciona aquel mural infranqueable, pero mi destino no tiene por qué estar del otro lado, quizá ese camino sólo me perdería, quizá ese muro es parte de mi camino, uno que no pudo tomar lugar puede ser igual o mejor que un cartel que indique hacia dónde sigue tu vida.

La sensación de cariño es lo más reincidible de la vida y no hay tiempo para lamentarse, realmente lo digo, es decir; después de haber pasado un largo tiempo en estanque y esperando a que las cosas cambien, uno puede seguir haciendo lo mismo o aprender una lección y ésta vida es un lugar donde vinimos a encontrar cosas, no a perderlas.
Uno esperando pierde tiempo, pero aprendiendo gana una lección, cuál va a ser tu parte del trato?

Encuentro que sólo puedo hacer las cosas que amo, para cultivarme y hacer que la persona en la que me voy a convertir crezca y pueda funcionar acorde, así como ha pasado antes, he tenido que centrarme para que éstas cosas fluyan. El mañana es incierto y cambiable, el ahora es la vida, pero el pasado es lo que no podés tocar.

Se acabó una vida pasada y es lo bueno, hoy dí un paso a una vida nueva y me llena de intrigas, sé que soy más fuerte, sé que lo voy a ser y estoy casi ansioso de estar aprendido.

Y ahora ya no llueve.

martes, 28 de enero de 2014

Sobre arrepentimientos.




No termino de entender por qué desde el pecho de uno pulsan ciertas cosas o personas que uno sencillamente no puede tener ahora. Incluso sucede que uno quizá podría hacer un intento por comunicarse y hasta lograrlo, pero saber y comprobarlo en otras ocasiones, que no llevará a buen puerto.

En momentos de debilidad, cuando uno se encuentra solo y gris, buscando una luz, suele recurrir a la luz que conoció y supo encontrar en el pasado. No entiendo ésta conducta, pero está ahí, así que entenderla no tiene mucho propósito, tiene mucho que ver, creo yo, con vivirla.

De a momentos (como si uno pudiera hacer algo al respecto) dan ganas de hacer cambios en la historia para que el presente sea diferente, hay veces donde por más daño que hayas recibido del otro lado, sólo querés sentarte a vivir un momento de nuevo.

Siempre dije que dudo morir con remordimientos, pero creo que ahora entiendo un poco más sobre éstas situaciones y creo que no tengo chance de evadir al deseo de cambiar ciertas cosas, al menos si el lecho de mi muerte tomase lugar hoy.

Cosas que quisiera cambiar, creo que sólo es una y lo curioso es que no cambiaría ninguna de mis reacciones en momentos malos e hirientes, sino todo lo contrario.

No "cambiaría" nada de por sí en los momentos de alegría, en esas manchas de sol que hay en mi vida, pero sí diría más "Te quiero" y el doble de "Te amo".

En momentos así siento que no lo dije lo suficiente, es decir; uno le hace saber al otro de éstos sentimientos tan puros y los ha recibido del otro, entonces casi logro pensar que no se lo hice entender.

Es que no hay muchas formas de reformular el "Te amo".

Voy a morir hecho un hombre lleno de arrepentimientos, voy a morir con una sonrisa de tenerlos, de saber que por mucho que intente, jamás voy a poder explicar esa sensación, con suerte a veces la recuerdo y eso me pasó, yo una vez fuí infinitamente feliz, por unas horas que nunca terminaban y me arrepiento de no haber gritado más de alegría siendo que no podía terminarse.

Morir feliz, porque viví. <3 br="">

miércoles, 15 de enero de 2014

A algunos les gusta el frío.




Nunca fué mi preferido, pero siempre necesité algo del frío. A algunos les gusta.

El frío no tiene el don de reconfortarte, de darte una sensación vital externa, pero puede evocar la interna.

La pulsión que se siente ante la hostilidad del frío es intensa, es hermosa. La necesidad de seguir siendo y no ceder ante la negociación de la temperatura del exterior y la interna.
Es similar al estímulo del aura cuando de cariño se trata, el frío que provoca el otro, la distancia que se marca y el escalofrío lo quita a uno del comfort del hogar, donde está el corazón, y lo fuerza a valerse por sí.

Recuerdo escalar en piedras heladas y no sentir mis manos ni mis brazos, el frío se llevaba poco a poco mi vida, pero seguí adelante, porque para ese lado estaba el resto de mi vida.

Algunas personas pueden ser riscos sin refugio, pero eso es lo que hacemos ante el frío, seguimos.
No podés asegurarte de que mañana será un día de calor, de hecho lo mejor sería que la mayoría fuesen días hermosos y veraniegos o primaverales.

Pero hay que aprovechar un día frío. No siempre está la chance externa de forjarse y poder más y más, conquistar ese risco, saber que toda esa falta de calor puede ser sobrevivida, y volver a la candela del hogar, el bienestar propio y así contagiar calor a otros.

Un verano en el corazón.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Nuevo.



Hace un par de días me faltó el aire y sólo podía pensar en cosas que ya no eran, como si el aire fuese cosa del pasado sólo porque lo probé antes y ahora ya no está.

A veces ser feliz o estar contento no son fáciles tareas, de hecho uno está trabajando mientras se siente mal, cando eso pasa sólo queda gozar.

Tuve que hacer descargas y sólo pude golpear y golpear (la bolsa) para permitirme cambiar algunas energías, pero no debe hacer uno algo más que sencillamente descargar? Acaso no hay una fuente de nuevas emociones y frutos a recoger?

El tiempo puede hacer muchas cosas y en la memoria y recuerdos todo se va moldeando, migran cada vez más hacia adentro de lo que es un desierto del pretérito en la cabeza y cada tanto hay señales de que un recuerdo allí sigue, pero no hay claridad para ubicarlo. Como un viajero sin brújula o el cuento de pie grande, siempre hay un avistamiento de algo que fué.

Ese vistazo nunca es enteramente leal y sólo te dice que ahí no hay un futuro, por más que a veces uno desee que el pasado fuese presente.

No tengo un amor, ni esperanza en que venga, pero tengo amor, puedo sentir amor.

No es inmediato ni se enfoca en una sola persona, pero hay vida y hay cariño.

Me recuerdo hace meses, cuando entonces no sabía qué sucedería conmigo, sólo podía anhelar que las cosas cambien para mi parecer, pero pensar en una sola cosa nos sella la vista ante el infinito, que son todas las posibilidades de acción que hay en todo nuestro entorno.

Es miedo que no me permite sentir? Es que aún tengo vendaje emocional para sanar antes de exponerme de nuevo?

Saberlo, no lo sé. Pero lo vivo, el dolor, la alegría, el recuerdo y el proyecto, todo me permite estar vivo y saber que no hay pérdida; empecé con nada, pesando un 4% de mi peso actual y mi conciencia y profundidad se han hecho mucho más.

Por qué no volverme más, junto a la vida del resto?

martes, 5 de noviembre de 2013

Ithaka



En el poema, se hace alusión a la ciudad de Ithaka, indicando que se debe viajar a la misma para encontrar el tesoro de la vida.

Es una ciudad con suficiente distancia y dificultades para que el viaje dure un largo, larguísimo tiempo, y eso te permita vivir tu vida antes de llegar a ella, para encontrar que tu tesoro es tu vida, tus vivencias, el sentir.

Hoy se me vino a la cabeza un recuerdo de hace unos meses atrás, cuando estuve viajando y pensaba constantemente en ésta canción, que por casualidades un amigo compartió y disparó el recuerdo, donde entendía lo hermoso de lo pequeño de la vida y de lo frágil que es ese algo, que no se puede murmurar ni susurrar que ya se parte y se pierde, esa vida se encuentra viviendo y haciendo, no se hace más que dañarla sin encontrar placer.

En lo maravilloso que es el encuentro entre dos amigos, dos personas, una comida o una bocanada de aire fresco.

A veces creo que la ciudad me envenena un poco y casi estoy planeando mi escape, es sólo que lo quiero llevar a cabo de forma apropiada y por las correctas razones.

El olor a tierra en éste viaje, me desarraigó de fantasmas del pasado, de una oscuridad y penuria que hay en zonas tan grises y de lo menospreciado que es el aire en los pulmones.

Sólo pensamos en darnos gustos para distraernos un poco del entorno y ese propósito hace que no nos permitamos disfrutar enteramente, bah, eso me pasa a mí.

Siento por delante una aventura que no quiero demorar y es de lo más importante tampoco apresurarme, el tiempo, el ritmo es todo en la vida.

El ritmo con el que amás y hablás, el ritmo al que hacés crecer un vínculo, lo mucho que cuidás ciertas acciones, a veces deseás que las ganas sean incontrolables, para renunciar al mando de los actos propios y abalanzarte sobre la otra persona porque aún durante un fuerte abrazo sentís que están muy lejos.

El tiempo es algo maravilloso realmente, casi irreal, pero tan presente esta pista, donde se corre y mide en cierta forma una vida, en duración, no intensidad.

Y es el ritmo y fuerza del corazón que te avisa desde el pecho y te indica cuándo estás viviendo

domingo, 3 de noviembre de 2013

Rezo

El vértigo de lo no vigente, hábito del pasado, hablar sin ser oído, amar sin ser amado
La alegría de lo nuevo, un camino sin transitar, un viento de nueva frescura y un nuevo caminar
El tiempo de recompensa de haber soportado torturas en lo emocional
El saber que como ése día, ya no me quiero sentir más.

Un punto final a aquello que me hace mal y el nuevo método todavía pendiente
La nueva forma de vivir, los nuevos lugares a donde tender y sentir
Que lo que te hizo mal, el mal ya fué hecho a una persona menos completa
Es hoy que vives para contar, hoy cuentas que estás vivo.

El calor de un nuevo día al alcance de tu mano y un mañana sin acechos de un mal anterior
El alivio del dejo de un peso que ya no se justifica
Una forma nueva de amar lo que antes no entendía como
Las ganas de vida y sonrisas.



Y las ansias de vivir, que laven lo que antes te haya herido, que te hagan nuevo si lo viejo se ha perdido.


Y el amor.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Hoy sentí mariposas en el estómago.

Nunca me sucedió. Qué poco azaroso, no?

lunes, 16 de septiembre de 2013

Homónimo.




El piano me ha parecido uno de los instrumentos más engañosos, engaño para bien, pues sólo tiene teclas blancas o negras, mas con las mismas se emiten notas que no vibran emociones blancas o negras, ni buenas ni malas, de hecho, todo lo que hay en el medio.

Son los días grises que facilitan a uno el pensar aunque digan que no hay que prometer feliz ni decidir triste, pensar no es decidir ni prometer, es masticar algo a definir, con el juicio propio.

Últimamente encontré un sentimiento propio que me hace. Me ha dado un hogar en mi pecho y me alejó de ayer, ayer cuando tanto pasó y lo que pasó no está en el presente por un poco menos de un segundo, el futuro no vino porque falta menos de un segundo para él, que ya es presente.

El pasado y el futuro no están presentes, calculo que por eso me sentía solo. He permitídome pensar haciéndome tiempo para lo propio, y allí caí en una realidad, o al menos una versión de la misma, una que me hace más feliz.
Es mucho del pasado lo que me molesta, porque en el tiempo pasado yo me había preocupado más o menos por seguir un vínculo, la semana pasada sin ir más lejos. Pensando en cuánto molesta el no recibir interés de una persona que te interesa.

Uno pensaría en tiempo y compararía el esfuerzo propio con el esfuerzo ajeno por lograr regar la relación para que crezca, mas de no suceder, no veo solución en llegar a un arreglo, porque no quiero un arreglo, quiero un amor, o quería, ahora mismo, en el presente no estoy particularmente interesado.

Es lo armónico de la sorpresa de un "Te extraño" que hace a uno enamorarse, no existe el pretender que con escenas o emisiones de deseos, la realidad cambie y los sentimientos y necesidades ajenas también. Es la conducta a lo sumo lo que cambie, pero es una pícara que nos engaña.

La atención a lo que necesito ahora es lo que me permite ser feliz, porque entendiendo y aceptando, se que soy yo quien quiere a la otra persona al lado, al menos por hoy, y por eso le invito hoy, porque si revisamos el pasado, mañana podría no tener la misma urgencia y no es justo pretender que el otro la tenga.

Así pues, como encuentre labios que el pecho me exprese en necesidad de probar, es cuando robaré un beso, no pensando en que ayer les quería, aceptando que hoy no están, y fantaseando con que lleguen mañana, no en melancolía, porque el pasado es mío, en alegría, porque me entretiene un pensamiento de algo que ahora no es, que haya pasado o que vaya a pasar, se ve igual, lo recuerde o lo invente.

lunes, 12 de agosto de 2013

Gracia encontrada.



Uno, en cierta forma, tiende a buscar al amor. A veces con mayor o menor éxito, a veces con una duración larga o de momentos, pero es una búsqueda en algún momento presente en la vida de una persona que ansíe vivir y sentir.

Es un poco como la inspiración, se busca y se busca cuando se le necesita (que en mi caso es una buena cantidad de tiempo) y no importa cuánto se le busque, sólo puede encontrárselo uno, solo que tenés más chances si vas con los ojos abiertos.

Con el amor presente, la vida, el punto de enfoque de uno, suele moverse de posición, ves las cosas diferentes y los días tienen otro tono, otra duración y otro principio con un final cambiado.

Uno deja de verse mal o desafortunado, realmente. Pasa a estar contento sin saber bien por qué y sin que importe mucho por qué, sólo hay un deseo de que esa sensación siga.

Anoche estaba viendo Magnolia, una película intensa para mí la cual tiene personajes solitarios entre otros razgos. Uno en particular solía despertar toda mi empatía, se trata de un personaje con verborragia, con cariño y por sobre todo, un personaje lleno de amor que lucha por poder entregar su amor y entre falta de medios para transmitirlo de forma cómoda y una resistencia del prójimo para recibirlo, se encuentra en una posición de soledad.

Suelo ponerme en los zapatos de ese personaje ante una frase que dispara como una explicación que nunca nadie tuvo en cuenta ni se detuvo a pensar como posibilidad. Él grita "Tengo mucho amor para dar, sólo que no sé dónde ponerlo!".
Anoche cambió, pues terminó de relatar su melancólica situación, pero yo no podía sentirme en su lugar, es decir, he estado ahí y las ganas de darle un abrazote me sobraban, pero en ese momento me relajé dándome cuenta que era una película, pero más aún, ya no podía decir que estaba en la misma posición que este personaje.

Me dí cuenta que estaba esperando esa oleada de lástima propia, la cual nunca llegó.

Me dí cuenta de que tengo dónde poner mi amor... y ese era un problema que no esperaba resuelto de una forma tan sencilla.

El amor está en uno, por eso no lo encontraba afuera, el tema es encontrar a alguien que quiera  un poco del mío, tan distinto al del resto, como el del resto, tan distinto del de los demás.

Encontré a quién dar amor en una persona que creía conocer, y no entendí enteramente. Mejor dicho; entendí que no hay más que entender, mi amor debe ser entregado hasta que deje de tener sentido entregarlo.

A veces lo más difícil de superar una situación que nos hace mal es aceptar la fortaleza que tendremos una vez que la superemos. Qué haremos cuando no tengamos más este problema? Qué haremos cuando tengamos que ser felices para vivir?

Yo ahora escribo y termino mi mate, escucho algo de música y no pienso todo el tiempo en ella, ella viene a visitarme en brisas y pensamientos, y cuando me abraza me doy cuenta de que el invierno se terminó hace rato, y que prendo la estufa por costumbre.

lunes, 29 de julio de 2013

Sobre incertidumbres.



A veces tengo el deseo de no ser tan sensible, de percibir menos, como veo a otros hacerlo.


Entonces me acuerdo de lo que muestro cuando una expresión me parte, y trato de que sea poco y nada, es allí donde me doy cuenta de que mi deseo es sólo pena propia, porque todos tenemos aquello que nos llega.


Es sólo que carezco de defensas, es mi debilidad ese suceder, tengo fibras sensibles muy expuestas y realmente creo que no es una locura lo que digo, hay ojos y sonrisas que me deshacen. Me deshacen.

Qué se supone que haga uno ante eso? Volverse más escéptico? Convertirse en un retorno opaco e insípido?

Claro que no, (mi pregunta era retórica) uno debiera desarrollarse en función a aquello que lo quiebra, hay puñetazos ante los que no hay que sucumbir, y miradas que indican que hay que prestar atención a lo que sucede en el pecho.

En los últimos cinco años encontré pocas cosas genuinas y algunas de ellas se han visto deshechas. Últimamente me confundo mucho y no entiendo tanto, siento mi mente como un ático, siento que tengo luz en el pecho, esperanza y amor, pero mi cabeza es muy distinta.

Casi estoy cerca de dejar de entender cómo se quiere (Ni cerca de dejar de querer, ese es un departamento completamente distinto) y no me deja tranquilo ese pensamiento.

Me siento soltando al viento mi pañuelo predilecto, el único que guarda mi olor. Sólo porque es lo correcto y hay que ver qué pasa.

Una pregunta u oración o narración entre miles dichas durante los años donde se manifestó el lenguaje en este planeta puede cambiar lo más importante en el mundo desde donde lo ve quién narra.

Una vez que uno lo pone así se da cuenta de que no es la gran cosa, no para la humanidad, o para el día de mañana, que terminará y no habrá vuelta atrás.

Mientras nado en agua restante en sal, porque no entiendo qué pasa.

Y el mundo seguirá girando si ya no estoy.

jueves, 4 de julio de 2013

Sobre rotas cadenas




Era de noche y los últimos años me habían cambiado, ya soy un hombre, en ciertos aspectos, pero se hicieron más cortas las sorpresas y aunque me comporto como un niño no suelen haber alegrías de la misma intensidad que recordaba.

El mejor problema que una mente puede tener es que sea inquieta por su inactividad, mas es preferible encontrarle lo que hacer, porque obrar en el futuro es dibujar en el aire, es el presente el lienzo donde los trazos quedan.

Había salido en la noche, no para distraerme, había salido, en un principio, para disfrutar. Tomamos un escape con un amigo que dió luz a muchos de los oscuros días de adultez que trabajé en los últimos años y nos fuimos de aventura.


Aventura.

Es una palabra que no describía mis situaciones desde hace meses, y siempre que lo hizo fué cuando más feliz estuve. En nuestra aventura, la vida era diferente, no estábamos yendo a un barcito a escuchar bandas, estábamos haciendo historia y ni siquiera sabemos por qué.

Algo supieron despertar, algo seguí esa noche, un fantasma, una idea que aún tenía que descubrir de qué constaba, no sabía a dónde podría llevarme, pero hay una certeza y es que no quería ya estar donde venía estando los últimos días.

Ya no había miedo ni suposiciones, había dejado atrás a mi grupo anterior y ahora salía al acecho de la noche.

Es curioso cómo se nota cuando hacés las cosas por un motivo interno, cuándo se nota que (pudiendo terminar bien o mal) fué uno quién decidió llevar a cabo la acción que fuere, esa es la forma de hacer sin nublarse, sin lastimar, sin ser lastimado de forma irremediable, todos los errores suman en ese punto, y sabes que nada puede salir mal, sólo puede salir.

Nuevamente todo favoreció a la hora de transportarme y llegué a los pulsos en la oscuridad. Golpeaban mi pecho como una respuesta del mundo a los latidos de mi corazón, la oscuridad me disfrazaba y estaba libre, solo entre muchísima gente y era, de pronto, quien yo quisiera, pero no tenía muchas más ganas que de sencillamente estar.

Terminé rápido mis tragos y supe que no podía ser el alcohol, una sensación rapidísima vino con la última gota antes de que los deje y la música entró en mí, sacudió telarañas y polvo y me hizo acordar de una puerta en mí que parecía haberse cerrado.

Había perdido percepción de la liberación del baile, de por qué era tan feliz cuando lo hacía, de cómo sentirse, de entender, comprender, no la realidad, pero una forma tuya de vivirla.

Es impresionante realmente cómo pueden llegar ciertas cosas a tu vida, o cómo las encontrás de nuevo. En cuanto llegué pensé que había ido para encontrarla a ella, mas era a mí a quién busqué toda la noche.

Yo era Yo, y no había más motivos de preguntas, quién soy se definiría tras negociar lo que hay adentro con lo que pasa afuera y una cosa causaría la otra, es por eso que sencillamente, era.

Bailando respondí mis dudas e inseguridades sobre qué debiera hacer o cómo debiera avanzar, entendí los motivos que me mueven para llevar a cabo acciones, sin dudas, sólo vivencias.

No podía hacer más que sonreír y un beso se llevó mis dudas, fué el hermoso momento donde el dolor del pasado se transmuta, cambia, fertiliza y un brotecito verde se ve en mi superficie.


Hay un mundo esperando a cada momento allí fuera, no duerme ni descansa, está siempre fuera de tu comfort, para hacerte entender por qué te sentás tan cómodo a sentirte mal. Allí me encontré, no en un bar, boliche o noche.


 "Allí" era en mí.