miércoles, 31 de octubre de 2012
Sobre la importancia de lo nuevo.
Tanta gente se disfraza de importante y hace tan poco de lo que es vivir.
Tickets, órdenes, pedidos, términos en spanglish, sótanos, computadoras, internos, teléfonos, botones, departamentos, todo lo que una empresa tiene sobre su ya construído palacio de naipes.
Tanto tiempo de mirar una pantalla que olvidan que hay un sol allí afuera, tanto tiempo respirando aire acondicionado que rechazan el calor, tanto tiempo respirando desodorante de ambiente que olvidan que la gente suda, pero no es tóxico, tantos lavados de manos sin saber por qué, que temen al contacto físico, tanta burocracia que no saben cuándo saludarte o cuándo no.
Tanto deseo interno por tomar un trabajo con un toque humano, con cariño, con calor, con sol, con aire, tantas ganas de vivir y tantas fuerzas tratando de que no lo haga.
Tanto cariño del pasado estancado sin una entera razón de ser, ni realidades que lo conviertan en algo real, tanto amor dentro que decidió congelarse ya que no sabía dónde ponerse, compañeras de cama que buscan un juguete de carne y hueso, bebidas vacías para ahogar mariposas insistentes en mi estómago.
Esa fué parte de mi vivencia, la que quiero cambiar al menos, en estos últimos tiempos, y por qué? Porque mi malestar me marca que hay una brújula que no he podido seguir, pero lo bueno, mis amigos, es que este malestar en sí es una hermosa advertencia.
Advertencia de que si estoy mal, es porque las cosas pueden estar mejor, no estamos condenados a sufrir, estamos destinados a la vida, lo hermoso y lo menos atractivo de la misma, pero es vida al fin.
No quiero escuchar más a tontuelos que te gritan por teléfono lo incapaces que son, ni quiero privarme del día, llueva o haya un sol hermoso, en ambos casos necesito algo más, necesito sentirme vivo y no más paredes grises, no por ahora al menos, porque me dí cuenta que soy joven, y que si bien mi corazón ha probado amargura recientemente, tiene las ganas que me faltan para brillar, y si no lo hago yo, él me impulsará a ello, puedo desear la paz de la muerte en mis peores momentos, pero él late, y quiero que siga haciéndolo.
Eso es para la torpe ocupación del oficio, del trabajo, del pago de cuentas, sólo quiero un trabajo que me guste para no trabajar más.
Y es el amor lo que cruza la cabeza de quien fué herido, o mejor dicho, resultó herido. Pienso en un sol que viene, un calor que mi corazón, siempre hermosa brújula, siente venir. Un latir hermoso que permite que se alegre y que sabe latirá a su par sin mayores problemas, un latir que le hará crecer, a él y a mí.
No se trata de pasar las noches fuera ni de callar al cerebro con sustancias, sólo se trata de alegría y de sentir, y sufrir lo que realmente sufras, y no sobreexigir tu malestar, nadie, especialmente uno, sale beneficiado de eso.
Hoy me dibujo un futuro que me agrada y que deseo, quiero términos que me alegren y me permitan entenderme y completarme, quiero tu mano sobre la mía para olvidar mis pasos y mirar tus ojos y tu cara hasta que tenga que redescubrir a dónde me han llevado mis pies.
Y luego quizá, celebrar con un trago. <3
miércoles, 17 de octubre de 2012
Sobre cortes.
( http://www.goear.com/listen/b463c89/sueno-con-serpientes-silvio-rodriguez )
No es la primera vez que apelo a esta canción, pero sí la primera vez que apelo a la misma tras poderla tocar pobremente, y sentirla de una forma diferente.
Es de noche, de noche en mi vida hasta que el sol golpee mi cara con su violenta alegría, que poco más que agradecer puedo, el resto es disfrutar.
Me vuelvo impaciente a la hora de cortarme, cortar mi cuerpo, tajear mis tejidos por motivos internos que me piden salir y ya no saben cómo.
Hay algo en mi que pide ser punzado, pide una salida y hay proteínas, partes de mi cuerpo que deben ser amputadas, rotas, razgadas, porque quien soy no es tan externo, entra en una única de mis millones de células.
Millones de unidades repetidas que repiten una misma cosa, una misma tendencia, una misma frase, un mismo nombre que sólo quiere salir, y salir y salir.
Siempre sentí mucho calor en mi vida, calor de emoción, calor de sensación, calor incómodo, calor en días calurosos que de nadie puede fiarse.
Yo quemo, quemo al resto, el resto no llega a sufrir, sólo se aleja para mantenerse cálido, pero mi corazón late más fuerte para pedir más cercanía, pero eso sólo genera más calor.
Calor que a otros ya no sirve a la misma distancia, y deben alejarse, pues soy una hoguera, y lastimo al resto, y para que se acerquen, debo dejar salir ese calor.
Buscarme una compañera de fuego, o razgar mis tejidos hasta que ese fuego respire aire, salga rojo, amenazante, señal peligrosa de vida peligrosa que hay dentro mío, por eso corto.
Corto porque tengo mucho, mucho que siento de sentimientos que nadie me pidió tener, pero suceden, como el pasto en la tierra tras el amanecer del sol, o el rocío tras ocultarse, pide salir.
Salir como planta, planta roja y viva, más fogosa y calurosa que la común verde del campo, ésta sale de mi ser, del ser de alguien cálido por demás, peligrosamente cálido.
Por eso corto, corto las barreras entre lo que hay en mí y el aire que sólo mantiene el calor vivo, ese fuego de mi vida que me calcina y a nadie deja acercar.
Por eso corto, en silencio, porque todos tenemos nuestros demonios, y los míos incendian desde hace tiempo y sólo así se callan a veces.
Lo bueno es que los calla por mucho tiempo, es lo único que piden, un límite más permeable, fácilmente proporcionable por un filo de un elemento tan insípido como el metal.
Por eso rompo esa barrera, para que lo peligroso en mí salga y pueda acercarme a otros, por eso corto, porque a otros quemo.
Corto, porque late desde adentro, corto para que salga y vea de qué estoy hecho.Sobre cor
viernes, 5 de octubre de 2012
Sobre finales felices, que con suerte, no terminan.
En los momentos de alegría, hay tiempo que no es tiempo, hay aire que es helio y un mundo aparte en el que nos regimos.
No es fácil recordar cómo se llegó a ese momento, ni puntualmente cómo lograr repetirlo, pero sí es cierto que ahí estuvo, y ahí está, en nuestro corazón.
No es difícil tener un momento así, sólo poco usual, y a veces es lo difícil de estos momentos, cuando ya no están ni podemos tenerlos, que pensamos en cómo añoramos por uno.
Un beso de una persona, una caricia, un aroma, saber que estás yendo hacia un lugar en la noche que te hará sentir distinto, que hará esta noche diferente.
Y es la frialdad actual, de estar solo en la cama, o molesto en un trabajo, estancado en la vida que nos hace gritar encerrados en un frasco, seguros de que el aire se nos va a acabar y que nadie escucha fuera del encierro, nadie mira hacia uno, a nadie le importa.
Si la soledad terminará por matarme y la tristeza será mi verdugo, entonces quiero recordar lo bueno, saber qué cosas fueron mi vida y qué momentos un relleno de tiempo, un corte comercial.
Pues si he de morir, quiero morir de alegría, de alegría de lo que tuvo mi vida, aún si es por falta de aire, que la última bocanada exhalada sea de sastifacción, y no un reflejo de sollozo, que mi última expresión sea de alegría y no de tristeza, que mi última lágrima sea de euforia, y no de desgarro.
Es que esos momentos en mi vida, por los que ansío cada noche en la que no estoy vivo, o en cada día que es gris, son mi vida, y es paradójico que sea tu vida la responsable de tu muerte.
Es una trampa de la verdadera tristeza, el convertir las alegrías más profundas en motivos de llanto de desesperanza, y porque no quiero que mis momentos de real vida sean mi veneno, yo elijo recordarlos con amor.
La melancolía de ya no vivirlos estará de todas formas, así que ¿por qué los querría recordar con tristeza?
Muchas veces, con este truco de la verdadera tristeza, perdemos estos motivos de vida y los convertimos en los motivos de nuestra muerte.
Pero más que llorar porque el sol se fué, tendrás un momento más a recordar cuando duermas si te sientas a ver las estrellas.
Más que llorar por un amor perdido, debieras alegrarte de haber probado el amor.
Porque lo bueno que pasó, es prueba de que estás vivo, y el que ya no esté no te hace un muerto andante, de hecho, hace posible que se avecine otro momento de vida.
Así que si el aire en tu prisión de vidrio se acaba, y ya mucho has consumido por agitarte en llanto, sugiero, pues a todos nos pasa, que tu último respiro sea calmo, que sea el mejor respiro que puedas tener, que recuerdes tus amores y amistades y pienses en las mil formas que morirías por ellos, pues ellos te han dado una vida para entregar.
Y quizá, si sientes que nadie te mira, sus corazones te recuerden en ese último momento de vida que tenés para amar.
Y te miren, y rompan ese vidrio, para encontrar a alguien que han amado, querido, vivo o muerto, pero con una sonrisa que les recuerde a ellos, pobres seres igual de frágiles que vos, que existió alguien que les amó, hasta el último respiro.
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No es fácil recordar cómo se llegó a ese momento, ni puntualmente cómo lograr repetirlo, pero sí es cierto que ahí estuvo, y ahí está, en nuestro corazón.
No es difícil tener un momento así, sólo poco usual, y a veces es lo difícil de estos momentos, cuando ya no están ni podemos tenerlos, que pensamos en cómo añoramos por uno.
Un beso de una persona, una caricia, un aroma, saber que estás yendo hacia un lugar en la noche que te hará sentir distinto, que hará esta noche diferente.
Y es la frialdad actual, de estar solo en la cama, o molesto en un trabajo, estancado en la vida que nos hace gritar encerrados en un frasco, seguros de que el aire se nos va a acabar y que nadie escucha fuera del encierro, nadie mira hacia uno, a nadie le importa.
Si la soledad terminará por matarme y la tristeza será mi verdugo, entonces quiero recordar lo bueno, saber qué cosas fueron mi vida y qué momentos un relleno de tiempo, un corte comercial.
Pues si he de morir, quiero morir de alegría, de alegría de lo que tuvo mi vida, aún si es por falta de aire, que la última bocanada exhalada sea de sastifacción, y no un reflejo de sollozo, que mi última expresión sea de alegría y no de tristeza, que mi última lágrima sea de euforia, y no de desgarro.
Es que esos momentos en mi vida, por los que ansío cada noche en la que no estoy vivo, o en cada día que es gris, son mi vida, y es paradójico que sea tu vida la responsable de tu muerte.
Es una trampa de la verdadera tristeza, el convertir las alegrías más profundas en motivos de llanto de desesperanza, y porque no quiero que mis momentos de real vida sean mi veneno, yo elijo recordarlos con amor.
La melancolía de ya no vivirlos estará de todas formas, así que ¿por qué los querría recordar con tristeza?
Muchas veces, con este truco de la verdadera tristeza, perdemos estos motivos de vida y los convertimos en los motivos de nuestra muerte.
Pero más que llorar porque el sol se fué, tendrás un momento más a recordar cuando duermas si te sientas a ver las estrellas.
Más que llorar por un amor perdido, debieras alegrarte de haber probado el amor.
Porque lo bueno que pasó, es prueba de que estás vivo, y el que ya no esté no te hace un muerto andante, de hecho, hace posible que se avecine otro momento de vida.
Así que si el aire en tu prisión de vidrio se acaba, y ya mucho has consumido por agitarte en llanto, sugiero, pues a todos nos pasa, que tu último respiro sea calmo, que sea el mejor respiro que puedas tener, que recuerdes tus amores y amistades y pienses en las mil formas que morirías por ellos, pues ellos te han dado una vida para entregar.
Y quizá, si sientes que nadie te mira, sus corazones te recuerden en ese último momento de vida que tenés para amar.
Y te miren, y rompan ese vidrio, para encontrar a alguien que han amado, querido, vivo o muerto, pero con una sonrisa que les recuerde a ellos, pobres seres igual de frágiles que vos, que existió alguien que les amó, hasta el último respiro.
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miércoles, 3 de octubre de 2012
Sobre ser, o estar.
( http://www.goear.com/listen/fcd918d/quizas-porque-sui-generis )
"No sé bien si aferrarse a algo es bueno o malo, pero sí sé que aferrarte a algo que se hunde, te hundirá. Me alegra aprender a soltar, siento que me completa admitir las derrotas. Hace mucho creía en las malas noticias, y en perder, que es muy diferente a ser derrotado, hace mucho creía en que "perder" y "dejar de tener" era lo mismo, hce mucho tiempo, pensé que se podía "perder. Cuando en lugar de aferrarme, abracé, todo se sintió más afín."
Extracto del segundo cuaderno azul.
Creo que para aprender sobre amor, es primordial dejar de hablar del mismo. Hablando de éste, habiendo amado en un pasado, uno va a estar hablando de aquello que ya comprobó que no va con uno.
Hablaré entonces de enamoramiento, que creo que apela mucho más a mi actualidad. Apela porque he sentido esa exaltación que te da la sonrisa que causás en la otra persona si lográs agarrar algo del momento, si rescatás verle un tiempo largo sin decir ninguna palabra, porque no sabés romper el hielo, porque no estás en una fiesta y porque no podés tirar una frase de langa, porque no querés ser un langa, no es una minita que te querés levantar, querés ser vos y rogar por que la persona que te responde no sea lo que imaginás, que sea algo mucho más grande y te haga quedarte sin palabras, te relaje con una sonrisa, y puedas mostrar un poco más de lo que sos.
Es fácil decir "Sé vos mismo", y es increíblemente más fácil hacerlo, lo difícil es aceptar los resultados, al menos, de forma inmediata.
Por lo pronto creo que es cuestión de entender de qué te rodea el ser como sos, el "ser vos". Porque las sorpresas, por suerte, están en todos lados, y que no te sorprenda que "ser como sos" te traiga resultados que no preferís exactamente.
Pero esto no es problema, porque en ese caso, a menos que no entiendas cómo mejorar tu situación, vas a tener motivos reales para cambiar, ya no va a ser gustarle a alguien, o adquirir una ventaja, o parecerte a otra persona que aparenta tener más éxito, no, será porque realmente querés mejorarte.
A veces encerrarse es muy bueno para esto, en lo personal, muchas veces lo prefiero, de hecho llego a esto tras dedicarme a mí. Pero no es eso todo, a veces no entendemos sobre la hermosura que hay, y el perfecto orden que tiene el mundo, el universo, una medida ridícula para ponerle un nombre a lo desconocido.
En cada agresión, en cada explosión, en cada noticia, en cada beso, en cada oposición que hay entre fuerzas y opiniones, sucede algo, algo que tiene que suceder, que no entiendo, y calculo que vos tampoco.
Calculo que nadie entiende realmente qué está pasando, menos aún cuando ves a alguien y sólo podés tratar de llevarte su cara en tu memoria, imaginarte cómo se ve ella en la mañana o qué hará en su tiempo libre, pero lo bueno es que sucede y se supone que así sea.
Se supone que pasen esas cosas, que nos afecten y nos pongan mal o bien o ambas o no sepamos cómo nos ponen, porque va a crecer desde eso.
Tuve una sensación hace poco, en mi templo, en el que todo estaba sucediendo en una secuencia orquestral, cada movimiento de varilla, cada cuerda, cada platillo, todo funcionaba como un reloj, y yo no sabía (sigo sin saber) en qué lugar estoy entre ello, pero que algo pasará conmigo, porque estoy, y es una realización importantísima a tener, vos estás acá, estás leyendo esto y sos una fuerza imparable en el universo, que puede crear, destruir, llamar a un número azaroso y decir que amás a quien levante el teléfono del otro lado, y colgar, y quizá eso haga un cambio en el día de la otra persona, tenés mucho por hacer, mil cosas que has hecho y las incontables que podrías haber hecho.
Por lo pronto estás acá, y en este momento, te quiero, porque experimenté el cariño, lo experimento, y te quiero, espero que hayas disfrutado del texto, que haya hecho algo en vos, porque realmente transmitirlo ha hecho algo en mi, no se si se reflejará lo que intento, sé que podría con palabras o hechos mas puntuales, pero no lo hago, sólo porque lo elijo, quizá sea tan malo en esto que apelo a tu libre asociación, pero si asociaste con algo, ya está listo.
Te quiero ahora, si estás acá, ahora es todo y mañana es menos importante.
"No sé bien si aferrarse a algo es bueno o malo, pero sí sé que aferrarte a algo que se hunde, te hundirá. Me alegra aprender a soltar, siento que me completa admitir las derrotas. Hace mucho creía en las malas noticias, y en perder, que es muy diferente a ser derrotado, hace mucho creía en que "perder" y "dejar de tener" era lo mismo, hce mucho tiempo, pensé que se podía "perder. Cuando en lugar de aferrarme, abracé, todo se sintió más afín."
Extracto del segundo cuaderno azul.
Creo que para aprender sobre amor, es primordial dejar de hablar del mismo. Hablando de éste, habiendo amado en un pasado, uno va a estar hablando de aquello que ya comprobó que no va con uno.
Hablaré entonces de enamoramiento, que creo que apela mucho más a mi actualidad. Apela porque he sentido esa exaltación que te da la sonrisa que causás en la otra persona si lográs agarrar algo del momento, si rescatás verle un tiempo largo sin decir ninguna palabra, porque no sabés romper el hielo, porque no estás en una fiesta y porque no podés tirar una frase de langa, porque no querés ser un langa, no es una minita que te querés levantar, querés ser vos y rogar por que la persona que te responde no sea lo que imaginás, que sea algo mucho más grande y te haga quedarte sin palabras, te relaje con una sonrisa, y puedas mostrar un poco más de lo que sos.
Es fácil decir "Sé vos mismo", y es increíblemente más fácil hacerlo, lo difícil es aceptar los resultados, al menos, de forma inmediata.
Por lo pronto creo que es cuestión de entender de qué te rodea el ser como sos, el "ser vos". Porque las sorpresas, por suerte, están en todos lados, y que no te sorprenda que "ser como sos" te traiga resultados que no preferís exactamente.
Pero esto no es problema, porque en ese caso, a menos que no entiendas cómo mejorar tu situación, vas a tener motivos reales para cambiar, ya no va a ser gustarle a alguien, o adquirir una ventaja, o parecerte a otra persona que aparenta tener más éxito, no, será porque realmente querés mejorarte.
A veces encerrarse es muy bueno para esto, en lo personal, muchas veces lo prefiero, de hecho llego a esto tras dedicarme a mí. Pero no es eso todo, a veces no entendemos sobre la hermosura que hay, y el perfecto orden que tiene el mundo, el universo, una medida ridícula para ponerle un nombre a lo desconocido.
En cada agresión, en cada explosión, en cada noticia, en cada beso, en cada oposición que hay entre fuerzas y opiniones, sucede algo, algo que tiene que suceder, que no entiendo, y calculo que vos tampoco.
Calculo que nadie entiende realmente qué está pasando, menos aún cuando ves a alguien y sólo podés tratar de llevarte su cara en tu memoria, imaginarte cómo se ve ella en la mañana o qué hará en su tiempo libre, pero lo bueno es que sucede y se supone que así sea.
Se supone que pasen esas cosas, que nos afecten y nos pongan mal o bien o ambas o no sepamos cómo nos ponen, porque va a crecer desde eso.
Tuve una sensación hace poco, en mi templo, en el que todo estaba sucediendo en una secuencia orquestral, cada movimiento de varilla, cada cuerda, cada platillo, todo funcionaba como un reloj, y yo no sabía (sigo sin saber) en qué lugar estoy entre ello, pero que algo pasará conmigo, porque estoy, y es una realización importantísima a tener, vos estás acá, estás leyendo esto y sos una fuerza imparable en el universo, que puede crear, destruir, llamar a un número azaroso y decir que amás a quien levante el teléfono del otro lado, y colgar, y quizá eso haga un cambio en el día de la otra persona, tenés mucho por hacer, mil cosas que has hecho y las incontables que podrías haber hecho.
Por lo pronto estás acá, y en este momento, te quiero, porque experimenté el cariño, lo experimento, y te quiero, espero que hayas disfrutado del texto, que haya hecho algo en vos, porque realmente transmitirlo ha hecho algo en mi, no se si se reflejará lo que intento, sé que podría con palabras o hechos mas puntuales, pero no lo hago, sólo porque lo elijo, quizá sea tan malo en esto que apelo a tu libre asociación, pero si asociaste con algo, ya está listo.
Te quiero ahora, si estás acá, ahora es todo y mañana es menos importante.
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martes, 25 de septiembre de 2012
Obviedades sin sorpresas
No estoy seguro sobre mi accionar para moverme de esta situación postrada, de esta cama ya cansada de soportar mi peso, de alas que se despluman cuando no se han puesto en resistencia con el viento.
No estoy seguro de cómo ni ante quién, pero sé que debo avanzar y salir de esta situación, pues mi vida no puede pausarse por acciones de otra persona, es algo que está mal y no puedo dejar que pase, no puedo atentar así contra mi deseo de vivir.
Pero y qué si no debo, no puedo contener mis pensamientos? Y que si aquella sensación de felicidad es lo más cercano a lo que estaré de la misma?
Los cambios son buenos, dan chance a que lo nuevo pase, y es cierto que no se si volverá una felicidad, pero mientras tanto, lucharé por vivir y alegrarme, o el tiempo tiempo será nada más, a fin de detalles, nada que haga será permanente y sólo soy un chispazo.
Sólo trataré de ser un chispazo divertido, porque ahora no hay promesas ni hay presente, la noche es oscura y la felicidad se quedó en un pasado que no me ha elegido para volverse presente.
Hoy la noche pesa y el frío está en mis huesos.
Pero quizá mañana no. <3
jueves, 20 de septiembre de 2012
Nueva estación
"A veces las piedras en tu camino pueden ser sólo escalones"
Amo escribir sobre destrabes emocionales, porque en cierta parte me debe estar pasando a mí, y realmente es ahí cuando me siento más vivo.
Es hermoso sumarse a un aire de cambio entonces, y un cambio de estación es una perfecta situación, en especial si lo que estás buscando son cosas nuevas, nuevas sensaciones, nuevos cariños y nuevo amor.
Yo en lo personal, necesito hacer un cambio respecto a mis sentires, siento que pueden ser más completos, estar nutridos con una mejor agua.
Últimamente tuve que prestar mucha atención a lo que pienso del amor, y realmente me encuentro en la nada. En la nada porque ya he hecho un esfuerzo por entender sobre mi presente, entender que muchas cosas son mías y dentro de mí se quedarán, y que es parte de lo que soy, y de lo que me convertiré.
Siento que los cambios que vendrán serán buenos, siento que estaremos en un lugar donde necesitamos estar, en una elección propia, pero quizá inconsciente, pero de todas formas perfecta, y habrán dificultades, y deberemos tomarnos las manos para no caer.
Lo nuevo en mi vida empieza a manifestarse. Y eso, eso es hermoso <3
martes, 18 de septiembre de 2012
Sobre ruedas que se mueven.
En un día de lluvia, la vida está igual, y más si te decidís a volver y dejar de ser una persona que sólo se descubría. Si bien uno se descubre constantemente, también se construye constantemente, y hay que ver cuánto entendés de vos con solo mirar para adentro.
Es cuestión de escuchar, o mejor dicho, sentir las emociones que suceden en el pecho de uno, y por dios, no cerrarse ante ningún dolor, porque aunque duelan, nos mueldan, al menos un poco.
Creo que un error lo comete cualquiera y es hermoso poder entender un fallo propio, de sólo pensarlo me siento a pensar en quién me va a convertir el aceptar, para mí mismo, haber cometido lo que hoy considero un error.
Es mejor aún entender que parte de lo que creías ser no necesariamente estaba con vos, ni era algo que te perteneciera ni siquiera, y que solo fuera una parte propia, pero dormida.
Sólo queda salir, con el amanecer de tu corazón en momentos así, como un golpe en el pecho que te fuerza a volver a sentir, empezando por una sensación fea, para hacerte desear una buena, una cálida, un vínculo con otro sol.
Y es cierto que la historia, se escribe con hechos, pues haz tu emoción pensamiento, y el mismo acción.
Y veremos que pasa.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Sobre amor sano.
Hacerse tiempo es vital para tomarse tiempo, y eso hice hoy.
El clima y el aire justo hoy son hermosos para la inspiración y la magia, ella está en el aire y entrando en nuestros pulmones, la gente se movió hoy, y poco me importó.
Me importó poco, pero se ve que algo mueven, yo por mi parte fuí hasta la terraza para alejarme un poco, y me senté a ver el cielo.
En ese momento ví estrellas y me puse a pensar que ya hacía un largo tiempo que no me tomaba un momento para verlas con todo lo que me gustan, y de a poco mirándolas las cosas se hicieron más claras.
Más claras porque mis ojos se desacostumbraron un poco a mirar la pantalla de lluvia de la tele, siempre tan entretenida, y descansaron mis ojos en la penumbra del cielo que hermosamente no se termina y permite que ubiques tus pensamientos (infinitos también) en su espacio sin fin.
Me pregunté por qué los ojos siempre buscan lo que más brillen, y tantas veces son ciegos al brillo de tanta gente.
Me llené de aire y me pregunté mil cosas que no sabía poner en interrogantes y me pregunté por qué me las preguntaba, si en ese momento todo era tan claro.
Una de las cosas que razoné fué que uno siempre está buscando avanzar cuando quiere dejar algo atrás, y esto es lógico. Y siento que dejarlo atrás es que lo feo de la situación no te afecte, dentro de todo, necesitarías dejarlo todo atrás si no pudieras discernir entre lo que te aporta y lo que no, necesitarías dejar de escuchar sobre algo si tan mal te hiciera, pero no es el caso de crecer, es el caso de mirar a algo más.
Es más que importante crecer y entender cada vez más al resto, y hay momentos para hacerlo y mil cosas a hacer para lograrlo, como hacerte un momento, creo que eso es vital. En este momento en particular entendí mucho sobre cosas que me hacen mal, no de una forma lógica ni de fácil enunciación en palabras que describan exactamente, no palabras mías al menos, pero sí de la boca de gente hermosa. "Y quemé las cortinas, y me encendí de amor Y curé las heridas, y me encendí de amor"
Rezo por vos, porque quiero que estés bien, y cada abrazo que dé, a vos o a alguien más, a partir de esta noche, significará algo aún más lindo viniendo de quien soy ahora.
<3
lunes, 3 de septiembre de 2012
Sobre el amor.
Siempre que amé hubo una sensación en común con esas personas, algo que me transmitieron y por eso merecen que de mi vida, ya que me hicieron sentir tan vivo, y ese algo que tuvieron todas ellas es que me dieron algún sentimiento que está entre los primeros que haya sentido.
Es remitirse a la infancia y ver ciertos momentos, momentos donde uno mira al cielo acostado en el pasto viendo las estrellas, y años después logra tener esa sensación hablando con alguien tirado al lado, sólo viendo al cielo raso de la habitación más mía que haya tenido. Un momento fuera del tiempo que me ha sabido acobijar como si hubiera atravesado mil tormentas hasta llegar a una cabaña, esa fórmula para dejarme compartirme.
Otro momento fué uno cálido que me han compartido de la infancia de otra persona, y el cuarto en sí era nuestro lugar de juego. Un sueño que me habían compartido y creo que mientras escribo esto me doy cuenta nada más.
Qué somos si no somos vivencias? Qué amamos si no es un sentimiento de seguridad interna? Una seguridad que no parte de lo que tengas, en tu casa o en el banco, de lo estable de tu estatus o de lo mucho que te definís como persona. Sino una seguridad de que ahora estás vivo, lo estás sintiendo y nada pudiste haber hecho enteramente mal, porque llegaste a sentirte como te sentís ahora.
No sé qué tenga que ver con el amor, creo que de hecho, no debiera escribir sobre amor, porque recientemente me encuentro en el espejo a una persona que sabe mucho sobre sentir amor, en un pasado, y hoy en día (al amor de pareja) ya no lo siente, siente por otro lado un amor indescriptible por el rocío de la mañana y el sol que viene luego. Un sentimiento de vida imposible de interrumpir mientras anda en su bicicleta por la mañana con el sol de frente, una persona que puede hacer nada en su casa, pero ese techo nunca se vió tan genial estando solo.
Creo que hice un ejercicio de niños, y me permití caerme y volverme a levantar, porque el amor está, lo siento cada día, y de hecho estoy descubriendo a cada momento una nueva forma del mismo.
Es una lástima que el amor definitivo no lo haya encontrado en mis previas ocasiones, porque realmente eran geniales oportunidades y he sentido estremecimientos emocionales que en serio jamás me habían pasado. A tal punto incluso que no quería que terminaran, pero lo que no ha de ser puede forzarse, pero no significa que será.
Por lo pronto es este momento el que tenemos, que tenemos para respirar, sonreír, acordarnos de que no estamos muertos y que quizá queramos a alguien y queramos que ese alguien lo sepa, y aprovechando el calorcito que se viene, quizá podamos decirle por un medio cualquiera de una forma hasta críptica, que le queremos, porque es un momento nada mas, y decirle a alguien que le querés difícilmente sea una mentira, y difícilmente te confundas de sentimiento al querer a alguien, quizá haya mil otras cosas que callas, pero el cariño al menos, está.
Y hay que cuidar al cariño, porque aún más fácil que con el dolor, nos acostumbramos a él, nos acostumbramos a que está para poder seguir, porque si el dolor te paraliza o el cariño te asombra por demás, tu vida no se moverá, y a ambos hay que detenerse a contemplarlos y cultivar o encargarse. El dolor significa que algo está mal, entonces no hay que descuidarlo, ni dejar de avanzar, y el cariño nos recuerda de lo hermoso de la vida, de que estamos vivos y hay algo hermoso pasando en el mundo justo ahora, hay alguien hermoso en quien podemos pensar y a eso no hay que acostumbrarse, o mejor dicho, hay que acordarse que te acostumbraste, para pensarlo de nuevo, vivirlo y decirle "te quiero", "te amo", "Te extraño".
No tenés a alguien a quién decirle una de esas tres? Tarea para la casa <3.
martes, 28 de agosto de 2012
Sobre caminos por delante.
No me importa sufrir por los mismos motivos, pero sí quiero dejar de sufrir por la misma gente.
Es la tranquilidad lo que me deja entenderlo, y es que hasta ahora el corazón metió emociones fuertes todo el tiempo que salían como veneno que es rechazado en una herida y vuelve a salir a flor de piel.
El tiempo me tomó por testarudo, y no hay corazón más testarudo que el mío, y en esa cabeza dura (irónico, si se habla de sentir) y se enfocó en buscar esas emociones que me habían casi obsesionado, como el capitán Ahab, terminaría dentro de las entrañas de lo que quería obtener.
Lo que me alegra de mi accionar es que nunca traté de agarrar una mariposa con las manos sólo para abrir mi puño y encontrar un cadáver, no, nunca forcé el amor ni caí en posesividades. Fué la claridad de saber lo que quería lo que no me permitió caer en eso, y eso es porque lo que quiero es amor.
Amor de verdad, que hasta ahora nadie me pudo dar en totalidad, y amé el amor que me han dado ciertas personas, pero sería forzar el amor esperar que todo ese amor venga de esa persona cuando no era así.
Tenía esta fijación de pensamiento de que ya no era amado y ya no estaba en los pensamientos de el otro ser, y era cierto, completamente, de hecho nunca ocupé un lugar central en ella y lo supe desde que empezó ese sentir, pero es más fácil saberlo que aceptarlo.
El tiempo me hizo pensar por qué, y mi soledad creer en el poco aliento que había de que todo ese amor viniera para mí, pero de a poco fué siendo obvio y ya.
No puedo buscar más en el pasado el amor que no estuvo ahí, menos aún en las mismas personas que ya en claro me han dejado cómo persiguen el amor y cómo pueden prescindir de mí.
Y ya no se trata de ella y yo, se trata de que no hay ella, no hay alguien que conflictúe con mi sentir, no, ya no, ya no hay cadenas porque ahora entiendo que no encontraré amor verdadero si no me vuelvo todo lo que pueda ser, y ahora, mi amor, sencillamente me hacés mal.
Y no es malo, porque no voy a estar mal, voy a avanzar para volverme mas y creciendo dar con alguien que crezca conmigo, porque quiero ser más y correr, correr y que el viento me susurre al oído dónde ir, quiero mover las cosas, porque ya toso polvo de lo estancado que estoy y no quiero que mi agua sea turbia, quiero que sea corriente y circule y se mueva y sea transparente y cristalina, quiero correr tan rápido que no me llegue a crecer musgo ni me alcancen los males y no necesite ya un escudo ni una coraza, por saber que andaré ligero para seguir mi camino, porque fuerza para enfrentar demonios no me falta.
Fué un largo invierno, pero hoy el sol me pegó en la cara como la luz al final de un túnel, el confort de un calor matutino tras una noche entera afuera con un viento que lastima, todo eso está por pasar.
Y no tengo más tiempo que describir, porque el tiempo no pasó para el que se mueve más rápido que él, los buenos recuerdos que me dejó gente referida en este texto me han salvado la vida mil veces, y es momento de que se logren su merecido descanso y hacer nuevos buenos recuerdos.
Porque los buenos recuerdos, pueden salvarte la vida.
martes, 21 de agosto de 2012
Hoy llueve.
( http://www.goear.com/listen/59b2fae/viernes-3am-seru-giran ) Me había sentado a contemplar, a sentir y ver con el corazón, porque hay mucha ceguera en este mundo, que no quiero que me contagie por demás.
Tiene tiempo que te hace pensar y tiene gente que te hace esperar, nada de lo que debiera ser es, porque se laten lágrimas y se secan corazones que quieren llegar a su límite para poder retirarse del sufrimiento en un mal momento que no te deja vivir ni ver nada más que el aire viciado que se te acaba de escapar.
Hay agua también, agua que lava penas, y agua que arruina días. Agua que brota de tus ojos para bien o para mal, y las lágrimas tristes siempre son más saladas.
Agua que llueve tu día y no te deja disfrutarlo fuera, agua que no quiere que te alegres y agua que refresca tu sonrisa.
Recuerdo el agua, la empatía de varias noches, un agua de un lago que se secó y ya no volverá, no la misma al menos, o al menos no creo que vuelva.
Se siente algo así como una tarde que acabás de darte cuenta que fué hermosa, pero fué y nada más que el recuerdo queda en vos, pero al menos el recuerdo queda en vos.
Es hoy un día solitario, un día que es preferible dormirlo y vivirlo por dentro, para pensar, para bien o para mal, o simplemente dejarse estar, que dormir es la mejor forma de meditar.
Me senté a ver, a pensar, a sentir, a meditar. Y los ví, los colores empañados de lo que ya no es y tanto contribuyó a lo que soy, que me dió las creencias de amor que tengo hoy en día y también me obligó a empezar a destruirlas, y con toda muerte hay un duelo.
Imagino que es como haber estado en muchos lugares que ya no están, si la vida es un viaje, el camino que has formado al mismo tiempo se cae, y si no haces más camino, caerás tú también en el frío de la muerte, y eso ya no es vivir.
Hoy llueve, en un principio estaba húmedo afuera, y luego se humedeció mi cara de brotes de lágrimas que no tenían gusto.
Llueve, paró de llover afuera, pero aquí dentro siento el agua salada de algo que cesó.
Llueve, porque se ocultó el sol para que las hojas débiles se marchiten y caigan en una purga natural de agua triste que te resalta lo que terminó.
Llueve, porque el agua de lluvia lava las penas si lográs soportar tanto clima triste.
Hoy llueve, pero mañana no.
lunes, 20 de agosto de 2012
Inspiraciones.
He tenido varias musas, y este tema aplica a una situación que no es menor.
Siempre vinculé esta canción a fines de etapas, de cosas que me aportaban hermosos sentimientos, pero que debieron terminar, porque algo malo también me traían.
Hoy siento que he dado un paso más a la hora de desapegarme de un pasado que ya tomó mucho de mi presente, una perspectiva, un sentir, si se quiere, que debe cambiar y ya necesito experimentar de otra forma.
Hoy ví una nueva inspiración en alguien que tan bien me ha hecho con tan poco y nunca deben tomarse esos sentimientos a la ligera, porque al fin y al cabo, son los que hacen que las ruedas en tu vida empiecen a girar, al menos de a poco, y bien sabemos que vinimos a la vida a sentir y no a comprar un banco.
En el tiempo que tengo quiero que me lata el corazón, y haré cuanto pueda para llevar a cabo esa necesidad.
Un aroma entró en mi nariz y me hizo sentir paz, paz interna que me dejaba descansar, como cuando estás viajando mucho tiempo y llegás a tu casa, ves tu cama y te preparas para un merecido descanso.
Esto no ha de ser amor, pero es cariño, y con lo poco que me viene quedando de cada momento de ceder el mío, es de lo que más quiero. Que se junten los ingredientes en mi vida para que salgan sentimientos de este pecho.
Con suerte, tendré más textos a escribir, gracias a la aparición de quien exalte mi corazón <3
lunes, 13 de agosto de 2012
Nuevas viejas lecciones.
( http://www.goear.com/listen/734e31a/svefn-g-englar-sigur-ros )
No es el tiempo ni los años lo que nos cambian, si no la experiencia de haberlos pasado, aún sea, sentado.
No sé por qué nos adormecemos tanto a veces y decidimos dejar de sentir el corazón latir fuerte, me parece que pueden ser muchas cosas, muy posiblemente sea el invierno, el frío o sólo que ahora me late más fuerte que antes.
Fué un cálido invierno, pero ya lo quiero ver en el pasado, porque estoy sintiendo el calor, un calor del alma que viene y permite ver al cielo, mirar para arriba y llenarte los pulmones, con aire o con vida y quizá con amor.
Ya no busco la promesa de amor, prefiero el amor en sí y la vida que me da.
Hoy ví un atisbo de vida surgir a causa de mis acciones, y fué un momento único. Nunca pensé que despertarían cosas en mi esa clase de eventos, sólo ver un pequeño cambio en algo igual de pequeño, pero llevado a eso por mi accionar y paciencia.
Ya no tengo ganas de pensar en desilusiones ni en amarguras, ni en lo feo que es una fea vivencia que ya viviste y no querés vivir otra vez.
Creo que es lo puro, lo hermoso lo que debiera pulsar tu vida a más, y aportando una pequeña limpieza al alma todo se va a sentir mejor, y estas limpiezas son de lo mejor a hacer.
Fué un cálido invierno tras ponerle ganas a baldazos fríos, y no me aplaudo, sólo me alegro por mí y por todos los que tocaron mi vida.
En momentos así miro para arriba y respiro y me doy cuenta de cómo baja la velocidad en mi vida y puedo vivirla un momento. Y creo que buscamos bastante de eso, un momento que nos aparte de la carrera en que puede convertirse la vida.
Hoy el tiempo me alcanzó y fué hermoso, hermoso porque pude sentir el tiempo, que no se detiene apagando el reloj.
El tiempo no se detiene con nada, ni girando al revés el mundo ni tratando de moverse muy rápido, no.
Saben cómo detener el tiempo? Prueben con un beso. <3
sábado, 11 de agosto de 2012
=)
Sólo espero que seas igual de feliz que yo, o más.
Feliz de estar vivo, de poder bailar en lo que te quema y lo que te alivia, porque mucho de eso tiene la vida, mas que nada para vivir con amor.
Amor que te encuentra y uno no sabe dónde <3
jueves, 9 de agosto de 2012
Sobre soledad.
( http://www.goear.com/listen/79c5907/pensar-en-nada-leon-gieco )
Hoy me senté bastante tiempo a pensar sobre esos sentimientos que te agarran cuando alguien te puede despachar tan fácilmente.
Cuando hablo de despachar fácilmente estoy exagerando, dios sabe por qué habrá pasado la otra persona cuando deja de hablarte, pero la soledad parece ser la inmediata respuesta, al menos para mí, porque realmente me choca acercarme a una persona si tengo a otra en la cabeza.
La gente suele decirme que no está bueno que me aísle mucho, quienes más me conocen me piden por favor que no me exceda en esto, y el resto de la gente ni cuenta se da, entonces aislarme no me es realmente difícil.
En mis relaciones suelo quemar la vela en ambos lados, pensando que el amor hará que la vela dure por siempre, y hasta ahora me equivoqué en cada ocasión, por eso pienso tanto en la soledad, mas la soledad es un callejón o una farsa.
Muchas veces cuando uno se aísla, es porque espera ver quién lo extraña, y el problema es cuando esto último no sucede, o cuando sólo quieren escuchar un chiste de vos, o peor aún, cuando te rendís y querés salir a la otra persona, porque la otra persona no se rindió a vos.
Esto último es hermoso que suceda, doloroso, claro, pero hermoso, porque quiebra tu ego y eso siempre es bueno, pero cuando en intento tras intento quedás en la nada, te da una pauta, y es una pauta cruda, algo que ya no lastima a tu ego, sino a tu autoestima.
Lo lastima porque la otra persona sigue sin necesidad de hablarte, y sentís que te habla por obligación, y hace que sientas que ya terminó su duelo hace rato y vos sos el lerdo pataleando en la nada.
Por eso me pregunto y me refugio tanto en la soledad. Yo ya no me lo pregunto, pero... Quizá en la soledad no haya dolor?
Yo sé que no es así, en la soledad podés estar muy bien, y cada vez mejor, incluso llegás a sentirte completo, pero cuando lo hacés mirás al costado, mirás al costado para buscar a alguien que haya vivido eso con vos, pero hay nadie.
Ese es un sentimiento feo de verdad, peor que un choque de frente al asfalto, peor que un golpe en la nariz en un día frío, peor que pisar agua con la media puesta, sencillamente es desolante. Desolante porque cuando se te salen los sentimientos por la mirada, por la boca, por el gesto y nadie está ahí para atajarlo, perdés ese sentimiento, sentís cómo se terminó, y claro, siempre vas a tener el recuerdo de lo bueno que fué tenerlo, pero duró lo justo y necesario, para alguien tan solo.
Sé que en la soledad hay dolor, sólo que un poco menos que en mi experiencia de intentar salir de la misma.
Y por eso hablo solo y conmigo de soledad, todavía solitario.
Hablo solo de soledad porque se me vienen aromas en la nada a mí solo, y no puedo compartirlo, porque sé que sólo huelo yo el aroma que me dispara un recuerdo, por eso a veces lloro solo en colectivos o en la calle, y la gente no me mira, porque ven a una persona que es mejor dejar sola.
Dejar sola porque es su hábitat, sola porque sola nació, sola porque sola significa que no reaccionará como alguien común, y no es prudente activar algo inusual, sola porque no quieren llegar a la persona.
Soledad, porque sucedió la soledad y nada más, porque no encanta lo suficiente, o porque rápido se dispensa a la persona.
Soledad, porque casi siempre hubo soledad.
Hoy me senté bastante tiempo a pensar sobre esos sentimientos que te agarran cuando alguien te puede despachar tan fácilmente.
Cuando hablo de despachar fácilmente estoy exagerando, dios sabe por qué habrá pasado la otra persona cuando deja de hablarte, pero la soledad parece ser la inmediata respuesta, al menos para mí, porque realmente me choca acercarme a una persona si tengo a otra en la cabeza.
La gente suele decirme que no está bueno que me aísle mucho, quienes más me conocen me piden por favor que no me exceda en esto, y el resto de la gente ni cuenta se da, entonces aislarme no me es realmente difícil.
En mis relaciones suelo quemar la vela en ambos lados, pensando que el amor hará que la vela dure por siempre, y hasta ahora me equivoqué en cada ocasión, por eso pienso tanto en la soledad, mas la soledad es un callejón o una farsa.
Muchas veces cuando uno se aísla, es porque espera ver quién lo extraña, y el problema es cuando esto último no sucede, o cuando sólo quieren escuchar un chiste de vos, o peor aún, cuando te rendís y querés salir a la otra persona, porque la otra persona no se rindió a vos.
Esto último es hermoso que suceda, doloroso, claro, pero hermoso, porque quiebra tu ego y eso siempre es bueno, pero cuando en intento tras intento quedás en la nada, te da una pauta, y es una pauta cruda, algo que ya no lastima a tu ego, sino a tu autoestima.
Lo lastima porque la otra persona sigue sin necesidad de hablarte, y sentís que te habla por obligación, y hace que sientas que ya terminó su duelo hace rato y vos sos el lerdo pataleando en la nada.
Por eso me pregunto y me refugio tanto en la soledad. Yo ya no me lo pregunto, pero... Quizá en la soledad no haya dolor?
Yo sé que no es así, en la soledad podés estar muy bien, y cada vez mejor, incluso llegás a sentirte completo, pero cuando lo hacés mirás al costado, mirás al costado para buscar a alguien que haya vivido eso con vos, pero hay nadie.
Ese es un sentimiento feo de verdad, peor que un choque de frente al asfalto, peor que un golpe en la nariz en un día frío, peor que pisar agua con la media puesta, sencillamente es desolante. Desolante porque cuando se te salen los sentimientos por la mirada, por la boca, por el gesto y nadie está ahí para atajarlo, perdés ese sentimiento, sentís cómo se terminó, y claro, siempre vas a tener el recuerdo de lo bueno que fué tenerlo, pero duró lo justo y necesario, para alguien tan solo.
Sé que en la soledad hay dolor, sólo que un poco menos que en mi experiencia de intentar salir de la misma.
Y por eso hablo solo y conmigo de soledad, todavía solitario.
Hablo solo de soledad porque se me vienen aromas en la nada a mí solo, y no puedo compartirlo, porque sé que sólo huelo yo el aroma que me dispara un recuerdo, por eso a veces lloro solo en colectivos o en la calle, y la gente no me mira, porque ven a una persona que es mejor dejar sola.
Dejar sola porque es su hábitat, sola porque sola nació, sola porque sola significa que no reaccionará como alguien común, y no es prudente activar algo inusual, sola porque no quieren llegar a la persona.
Soledad, porque sucedió la soledad y nada más, porque no encanta lo suficiente, o porque rápido se dispensa a la persona.
Soledad, porque casi siempre hubo soledad.
lunes, 6 de agosto de 2012
Latir.
No sé si estoy bien, ni si estoy avanzando en mi vida, sólo sé que no me importa.
No me importa porque sé que quiero sentir, es que no saben por la prisión de hielo que pasé.
No me importa porque el ritmo que toma mi corazón cuando alguien me gusta, no se puede medir, sólo late, toma un ritmo, lo cambia, lo improvisa y da unas vibraciones que me suben por el pecho, me retumban en la garganta y hacen que diga las cosas más hermosas que puedo decir, porque es en ese momento que estoy vivo.
Y qué me importa si este cariño quedara en nada? Es imposible que en nada quede si tanto definió de mi vida un momento, un beso, una decisión. Qué más hay que ese momento donde estuve vivo?
Y besarte y mirarte y correrte el pelo de la cara y sentir amargura en la garganta cuando te vayas, te vas por algún motivo, pero no sabés con lo que me dejás, con malestar, con sentimiento de mal, un dolor que no se puede describir, que hace que necesite morderme la lengua, los labios, que sangren y yo probar esa sangre, que esa sangre me vuelva un animal, y golpear la pared, golpearla hasta que mis nudillos se quejen y eso, eso es hermoso.
Es hermoso porque no son ganas de autodestruirme, me sobran los medios para eso, no, son ganas de sentirme vivo, y apelo a cualquier sentimiento, sea tu recuerdo o el duro cemento.
No tengo tiempo para preguntarme que es la vida, lo hago cada vez que encuentro tiempo y no pasa tan seguido, porque la quiero vivir, te quiero besar, amarte, odiarte, sentirme mal, bien y vivir y golpear, sobrellevar y conquistar.
Y gracias, por el tiempo que ya no es, que es tiempo pasado, que ya no es tiempo, sino recuerdos, y cuando haga lo que vos, la persona que soy muera, y venga una nueva en mí, entonces veré al amor como algo nuevo, que sorprenderá a quien soy nuevamente, y me harás latir.
Latir, y nada más.
Latir, hasta que se canse mi pecho.
No me importa porque el ritmo que toma mi corazón cuando alguien me gusta, no se puede medir, sólo late, toma un ritmo, lo cambia, lo improvisa y da unas vibraciones que me suben por el pecho, me retumban en la garganta y hacen que diga las cosas más hermosas que puedo decir, porque es en ese momento que estoy vivo.
Y qué me importa si este cariño quedara en nada? Es imposible que en nada quede si tanto definió de mi vida un momento, un beso, una decisión. Qué más hay que ese momento donde estuve vivo?
Y besarte y mirarte y correrte el pelo de la cara y sentir amargura en la garganta cuando te vayas, te vas por algún motivo, pero no sabés con lo que me dejás, con malestar, con sentimiento de mal, un dolor que no se puede describir, que hace que necesite morderme la lengua, los labios, que sangren y yo probar esa sangre, que esa sangre me vuelva un animal, y golpear la pared, golpearla hasta que mis nudillos se quejen y eso, eso es hermoso.
Es hermoso porque no son ganas de autodestruirme, me sobran los medios para eso, no, son ganas de sentirme vivo, y apelo a cualquier sentimiento, sea tu recuerdo o el duro cemento.
No tengo tiempo para preguntarme que es la vida, lo hago cada vez que encuentro tiempo y no pasa tan seguido, porque la quiero vivir, te quiero besar, amarte, odiarte, sentirme mal, bien y vivir y golpear, sobrellevar y conquistar.
Y gracias, por el tiempo que ya no es, que es tiempo pasado, que ya no es tiempo, sino recuerdos, y cuando haga lo que vos, la persona que soy muera, y venga una nueva en mí, entonces veré al amor como algo nuevo, que sorprenderá a quien soy nuevamente, y me harás latir.
Latir, y nada más.
Latir, hasta que se canse mi pecho.
martes, 24 de julio de 2012
Sobre armonía post finales de hermosuras.
http://www.goear.com/listen/1fdfbb7/playground-love-air
A la hora de recordar algo que fué hermoso en nuestra vida, creo que es importante recordar dos palabras: "Fué" y "Hermoso". Ambas deben estar combinadas, porque es vital recordar la libertad que te dió, el amor que sentiste, la brisa fresca que te significó y la pimienta que agregó a tu vida. Por otro lado, es igual de importante recordar que es algo que "Fué" y que no está más.
No está más por un motivo que sí te podés poner a pensar, pero en lo personal no sé si traerá paz a tu mente, ni sé si será el acertado, pero de seguro será más fácil de procesar si ya te convenciste de una razón para dejar de tener algo hermoso.
Ya habiendo pasado por esta situación, pensaba en lo difícil que es explicarse el cese, la muerte de algo hermoso que ya no está más. Y prometí que nunca me iba a pasar nuevamente.
No me refiero a ya no extrañar lo que es hermoso, ni que las cosas hermosas dejen de cumplir su ciclo, pero sí a hacer todo lo que pueda por cultivarla en el momento en el que la tengo, porque es lo que importa, el tiempo preferido, el tiempo donde podés actuar, el tiempo vivo. Ese tiempo es ahora.
Cuando "antes" era fué "ahora" me dispuse a asistir en la purga de todo mal, a mejorar todo lo que esté bien y poner más y más de mí, un esfuerzo más y más grande, porque, para ser honestos, no quería perder algo hermoso.
Era una hermosura del pasado con elementos nuevos del presente que no se te cruzan todos los días, era una promesa de amor que tocaba mi pecho y cortaría todas mis falanges por que se pose en mi mano, pero jamás podría aprisionarle. Es algo de lo que no te podés apoderar, pues vivirías una mentira, seguiría sin ser tuyo.
Necesité hacer todo cuanto pude, porque no podía permitirme pensar el por qué ella y yo no estamos juntos, cuando de buscar motivos se trata, el cerebro destaca en horas extras aportando a tu malestar sin que puedas tomar nada bueno como válido, y yo no quiero eso.
No quiero sentarme a comprobar cómo no entiendo algo hermoso que me pasó y cómo no entiendo cómo terminó, el cómo todo cuadraba para mí y no así en otros lados. Por eso admito no saber qué pasó, admito estar lejos de significar lo mismo para la otra persona, y que eso está bien, eso no la hace menos hermosa.
Lo más importante a entender, es que yo no podría haber hecho más, o habría buscado ser estratégico, habría buscado dar de más esperando una recompensa y hoy eso no podría explicarse y me sentaría a llorar y pensar y preguntar.
Preguntar, pensar y llorar, hasta que lo que tengo ya no "Fué Hermoso" sino que "Es Horrible" y olvidaría lo bueno que me dió, olvidaría cómo me puede convertir en mejor, olvidaría lo mucho que amé y pasaría sólo a buscar en ella responsables para mi malestar, cuando el responsable sería sólo yo, y ella como responsable tampoco podría hacer nada.
No quiero convertir la miel del pasado en veneno del presente, sólo quiero vivir.
Recuerda lo dulce en tiempos amargos. Complementa el rico amargo con algo dulce. Sé la dulzura que hay en vos <3
lunes, 16 de julio de 2012
Solitude.
( http://www.goear.com/listen/cbb8e8d/solitary-shell-dream-theater )
Ella frente a mí hizo su elección, una elección tomada hace mucho. Una elección que representa su alegría y bienestar, quién soy para bastardear ese sentir tan puro?
He visto su expresión con quien le hace bien y haría todo en mi poder para generarle esa alegría, alegría que no le daré yo, pero sí mi ausencia.
Su sonrisa verdadera es mi tesoro más íntimo, que ni aunque quisiera podría compartir. Es única, es hermosa y nadie le amará más que yo, el amor más grande del mundo albergado en el baúl del pecho añejado en el pasado es mi trofeo entre los logros buscando el verdadero amor.
Los renglones no dan tono, mas el mío no es uno amargado.
Tengo alegría, de la temperatura de la mañana más fría, tiritan mis manos que no paran de temblar, cuando miro al cielo se vuelve a dibujar una cara con la expresión más linda, de una foto que ví, de un recuerdo que no me pertenece, en el que nada tuve que ver, en un tiempo que es ayer, donde, por ahora, está mi corazón.
domingo, 15 de julio de 2012
Sobre vacíos
( http://www.goear.com/listen/a2f93dc/someday-well-know-new-radicals )
En tiempos sin amor, creo que es cuando más genuino se puede llegar a ser. Genuino porque no pensás ya en lo que te conviene, si no en aquello que realmente puede llenar tu espíritu. No tu persona, porque no hay alguien que te vaya a completar, si no alguien que con vos se fusione y ambos sean mas.
Si me ha pasado? Claro que sí, más de una vez. Pero es lo más difícil el momento donde dejan de estar.
No se realmente si en algún momento hicieron bien de dudar de mi amor. Pero sí soy alguien que ama hasta la muerte.
Sigo vivo y amé más de una vez, pero cada vez que puedo dejar de amar, quien soy muere.
Es por eso que quizá me vean cambiar en cada amorío, es que no han sido poco importantes, nunca amé sin ser legítimo, y esto es en lo que termina.
En la muerte de un amante, y la formación de otro, alguien que quizá sepa querer más, que entienda que muchas cosas no importan, y que la vida es realmente lo bueno que sacas de ella, entre muchísimos detalles que se nos pasan, y que podrían cambiar nuestra vida.
<3
martes, 26 de junio de 2012
De amores remendados y luego liberados
Es el amor más grande y de menor duración
es amor que no es de humanos.
Juntos no somos personas, somos astros
con más fuerza que un planeta se atraen los cuerpos incautos.
Es fuerza natural, no sólo cariño guardado
se parece a una explosión tenerte a mi lado.
Hay intensidad y fuerza arrasadora
que parte de la calma donde nada pasa.
Luego es el lugar en que nada queda, cuando tu presencia se acaba.
es amor que no es de humanos.
Juntos no somos personas, somos astros
con más fuerza que un planeta se atraen los cuerpos incautos.
Es fuerza natural, no sólo cariño guardado
se parece a una explosión tenerte a mi lado.
Hay intensidad y fuerza arrasadora
que parte de la calma donde nada pasa.
Luego es el lugar en que nada queda, cuando tu presencia se acaba.
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